La figura del hombre ("un yo masculino indefinido") en todas sus acepciones, significados y consecuencias se convierte en el eje vertebrador del que parten todas las canciones en este Un Hombre Rubio, desde ya el mejor trabajo de la Rosenvinge hasta la fecha.
El adelanto "Romance de la Plata" podría ser una de las canciones del año en todas las listas, y no es para menos: una canción en la que habla directamente a su padre (seguramente el "hombre rubio" al que hace referencia el título del disco) con versos muy duros y redención-comprensión final, escrita la noche en que se cumplían 26 años de la muerte del mismo, cuando Christina contaba con 26 años.
Pop y rock de alta calidad, letras inspiradísimas y banda bien engrasada con resultados de lujo; "Romance de la Plata", "La Flor Entre La Vía","Ana y Los Pájaros", "Niña Animal" o "Afónico" son una buena muestra de ello.
En apenas 20 minutos de disco, Borja Laudo, más conocido como Bigott, nos hace mover el cuerpo como sólo él es capaz de provocar.
Y es que es escuchar "Don´t Stop the Dance" y no poder quitártela de la quijotera ni con tenazas.
Pop mayúsculo, agradable y bailongo, con los míticos destellos de ironía y buen humor marca de la casa ("you can break on throught to the other side" canta en "Strangers By the Wall") y vídeos imperdibles como el del single ya citado que os enlazamos aquí:
Belako sigue a lo suyo, que no es otra cosa que crecer y superar sus propios listones.
El cuarteto ofrece en Render Me Numb, Trivial Violence, un catálogo perfecto de todo lo que son capaces; rock furioso bañado a veces por pinceladas de electrónica, esta vez enriquecido con canciones "puente" que no suenan a parches, si no que se convierten en pequeños oasis en los que poder respirar y continuar el viaje.
Temas del calibre de Lungs, Over The Edge, Stumble, Render Me Numb o la revisitada Something to Adore no dan pie a confusión alguna: Lore, Lander, Cris y Josu no saben parir otra cosa que discazos.
Veintiuna canciones grabadas a fuego y a pelo es lo que nos propone el amigo Fernando Alfaro, jefazo del indie nacional, en un recorrido emocional por toda su discografía, tanto la personal como la firmada con grupos anteriores, Chucho o Surfin Bichos, of course.
Lejos de poder caer en la sospecha que algunas pudieran sonar "cojas" por la ausencia de ornamentos, lo cierto es que prestar la debida atención a "Mi Anestesia" de aquel mítico 78 (Chucho) en esta nueva versión puede llegar a aterrar de verdad. Es tremenda. Pasa lo mismo con "Mis Huesos son para Tí", perteneciente al no menos mítico Hermanos Carnales de los Surfin Bichos.También hay espacio para estrenar nuevos vestidos con las más recientes, ya en solitario, como "Camisa Hawaiana de Fuerza" o "Saariselka Stroll".
Dominó es una canción nueva parida para la ocasión. Recomendamos muy mucho a Fernando. Es necesario.
La banda madrileña sigue dando muestras de un fuerte carácter propio en este nuevo disco, "Antídotos Fugaces". Aunque podrían situarse en la misma liga que Viva Suecia o Vetusta Morla, Pasajero son reconocibles por méritos propios.
Básicamente Pop-rock con tintes épicos, no se les puede negar que con canciones como "Allí", con desarrollo brumoso y envolvente hasta explotar en ese "no vais a poder pararlo", son una delicia y una carta de presentación magnífica para este nuevo disco.
Nunca he celebrado el día de San Valentín, me parece una
cursilada innecesariamente importada de las películas americanas. Sin embargo,
reconozco que no me desagrada el día por una sencilla razón: cada año me sirve
de excusa para ponerme el disco “Blue Valentine” de Tom Waits. Las canciones
sobre crímenes y relaciones rotas narradas magistralmente en este disco
compensan el subidón de azúcar que supone este día. Y además, por algún extraño
motivo, me apetece escuchar a Waits cantando aquello de “I'm gonna
die just a little more on each St. Valentine's day”.
Para los que aún no hayan logrado adentrarse en el
universo musical que supone Tom Waits, las canciones que forman parte del “Blue
Valentine” son un buen punto de partida. Contiene melodías blues/jazz sencillas
pero que enganchan, y letras de las que
se podrían extraer varios best-sellers de novela negra. Como le gusta explicar
al propio Waitsson “canciones bonitas que
cuentan historias terribles”.
Un buen ejemplo es “Blue Valentines”, canción que cierra
el álbum y le da nombre al disco. En este
tema Waits convierte algo en principio tan bonito y romántico como es recibir tarjetas
de San Valentín, en recuerdos insoportables de culpa y de remordimientos
imposibles de evitar. Y es que Tom Waits disfruta dándole la vuelta a todo, especialmente
a los tópicos sobre el amor. Esa voz, acompañada solamente por una guitarra, y
la letra escrita en primera personacontribuyen
a crear uno de sus temas más íntimos y personales. Con una sorpresa final, justo
antes de que acabe la canción, Waits reconoce que era él quien había prometido enviar
esas tarjetas de San Valentín, añadiendo
el toque de ironía característico y necesario que tienen siempre sus temas más
dramáticos.
Aquí dejo la letra y su correspondiente traducción al español, no te
pierdas a Waits en la segunda estrofa aullando versos marca de la casa como “the ghost of your memory baby is the thistle in the kiss / It's the
burglar that can break a roses neck / It's the tattooed broken promise / I
gotta hide beneath my sleeve. (y el fantasma de tu recuerdo /es el cardo que espina mis besos /es el ladrón que estrangula el cuello de las rosas /es el tatuaje de una promesa rota / que trato de esconder bajo la manga.)”
Y por supuesto no dejes escapar la oportunidad de escuchar otros temas del
disco como “Red Shoes by the Drugstore”, “Romeo is bleeding” y la joya de la
corona “Christmas Card From a Hooker in Minneapolis” que merecería otra entrada
a parte en esta sección.
Por Edu.
She sends me blue valentines
All the way from Philadelphia
To mark the anniversary
Of someone that I used to be
And it feels like there's a warrant out for my arrest
Baby you got me checkin' in my rearview mirror
That's why I'm always on the run
That's why I change my name
I didn't think you'd ever find me here
To send me blue valentines
Like half forgotten dreams
Like a pebble in my shoe
As I walk these streets
And the ghost of your memory
Baby is the thistle in the kiss
It's the burgler that that can break a roses neck
It's the tattooed broken promise
I gotta hide beneath my sleeve
I'm gonna see you every time I turn my back
She sends me blue valentines
Though I try to remain at large
They're insisting that our love
Must have a eulogy
Why do I save all of this madness
Here in the nightstand drawer
There to haunt upon my shoulders
Baby I know
I'd be luckier to walk around everywhere I go
With this blind and broken heart
That sleeps beneath my lapel
Still these blue valentines
To remind me of my cardinal sin
I can never wash the guilt
Or get these bloodstains off my hands
And it takes a whole lot of whiskey
To make these nightmares go away
And I cut my bleedin' heart out every night
And I'm gonna die just a little more on each St. Valentine's day
Don't you remember I promised I would write you
These blue valentines
Blue valentines
Blue valentines
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Ella me envía tristes tarjetas de San Valentín desde
Philadelphia para conmemorar
el aniversario de
alguien que antes era yo
Y siento como si tuviera una orden de arresto en mi contra
Me tienes siempre comprobando el espejo retrovisor y es por
eso que siempre estoy huyendo y cambié de nombre nunca pensé
que me encotrarías aquí…
para seguir mandándome esas tristes tarjetas de San Valentín que son como
un sueño a medio olvidar como una
piedra en mi zapato mientras
camino por estas calles. y el
fantasma de tu recuerdo, es el cardo
que espina mis besos, es el
ladrón que estrangula el cuello de las rosas, es el
tatuaje de una promesa rota que trato
de esconder bajo la manga.
Voy a verte cada vez que me dé vuelta.
Ella me
envía tristes tarjetas de San Valentín pese a
que trato de seguir huyendo Insisten en
que nuestro amor merece
una elegía. ¿Por qué guardo
estas tarjetas dementes
encima de la mesita de noche? ahí para
que sigan acosándome, llevándolas sobre mis hombros? Mujer, no
lo sé. Sería más
afortunado si fuera a todos lados
con este corazón ciego y destrozado que
duerme debajo de mi solapa.
Pero ahí siguen
estas tristes tarjetas de San Valentín para
recordarme mi pecado imperdonable nunca
podré lavar la culpa ni limpiarme
estas manchas de sangre que tengo en las manos y hace
falta tomar mucho whisky para hacer desaparecer las pesadillas y me
corto hasta desangrar el corazón cada noche y muero
un poco más cada día de San Valentín. ¿Recuerdas
que prometí que te escribiría esas
tristes tarjetas de San Valentín?
Los de Jose Guerrero se han puesto a las manos de Paco Loco para su nuevo disco con el fin de pulir el sonido de su característico punch. Y Regalo Doble no defrauda ( ni engaña) : sigue la estela de sus antecesores entregando nervio y energía por doquier.
A destacar trallazos como Juego Dominante o La Psicopatía del Pulmón o algún tema "más lento" (por así llamarlo) como la cuidada Su Calma Sin Sangre. Letras agudas , contagiosas melodías y garganta a punto de explotar; la fórmula perfecta.
Cuello siguen manteniendo el notable alto en lo suyo.
El Petit de Cal Eril vuelve con un disco grabado y planteado como una trilogía de 3 EPS formado cada uno de ellos por tres canciones. De ahí la portada y el "título-símbolo", obvio.
Grabado con mucho mimo, la sensibilidad característica de Joan Pons se ve ampliada en esta ocasión por el grupo que le ha acompañado en sus últimas giras, reafirmando la personalidad de un artista que cada vez se hace más importante ( y necesario) en el actual panorama musical.
Después del excelente Una Familia Desestructurada (2014) nos llegan 11 nuevas canciones del grupo que ahondan en el sonido característico made in Albacete, heredero de los Surfin Bichos, Fernando Alfaro, Joaquín Pascual...
Pop del bueno arropado por la susarrante voz de Carlos Fran, que sobresale bajo las capas de guitarras que construye el grupo encada uno de los cortes.
Recomendamos Entrañable y Lamentable, Barcelona, o la que cierra; Odio a Mi Jefe.
Black Islands o el primer descubrimiento muscial de este 2018.
En su segundo disco, los de Barcelona se pasan del inglés al castellano y suenan más compactos todavía. En la misma longitud de onda que los valencianos Cuello, facturan un disco inmediato que evita los grandes desarrollos y que en definitiva va al grano; cañonazos como Reino Animal o Juventud Perdida dan fe de ello.
Se escucha de un tirón y no baja el nivel desde que empieza Playa Interior hasta el último abrazo (Que es de King Kong, nada menos...)
Ferran Palau en solitario sigue caminando con paso firme a lo largo de esta senda intimista que nada tiene que ver con lo que hace con su grupo habitual, los estupendos Anímic.
Aquí manda el lirismo, la poesía y el dejarse llevar por una instrumentación cuidada y delicada, azote de las prisas que tanto aprietan hoy en día.
Con cada disco nuevo los pasos son más certeros y el listón más elevado. Una belleza que abruma.
Hablar de Enrique Bunbury
se me hace muy difícil. Primero porque infunde respeto, porque hablar de
él a estas alturas es hablar de una leyenda viva del rock nacional ( es
así le pese a quien le pese) y segundo porque su figura y su obra , ya sea con
Héroes del Silencio o en solitario, me acompaña desde hace mucho tiempo. A estas
alturas diría que desde hace demasiado tiempo, como algo más allá de la mitad
de mi vida. Ojo.
He crecido con él y la
sensación es que su evolución musical ha sido paralela a mi evolución
sentimental, a mi formación como persona, que no es decir poco. En plena
adolescencia sólo él, con su arrogante juventud, con sus marcadas poses, con
sus uñas pintadas de negro y con ese halo magnético que desprendía como de
estar de vuelta de todo al frente de los Héroes me enseñó lo que significaba (
y el peso que conllevaba) reafirmar tu personalidad contra viento y marea. Y
que te la pele el qué dirán.
Luego llegó aquel punto y
seguido, en la cresta de la ola, y la sensación fue de..¿y ahora qué? Su
respuesta no tardó en llegar: Radical Sonora. Toda una declaración de
intenciones ya desde el título. A lo Bunbury, con un par; ¿Os quejáis del fin
de Héroes? Pues ala, a tomar por culo aquel Enrique: me rapo la cabeza y le
meto a la electrónica. ( ojo, a dia de hoy me sigue pareciendo un discazo).
Aquel disco fue el pistoletazo de salida de su carrera en solitario, y como
sucedía en mi vida, su “nueva” personalidad se la fue ganando a base de ostias,
a base de enayo y error, de tesón y de esfuerzo. Si, contra viento y marea.
Llegaron Pequeño (el
disco que salvó a Bunbury, como escribiría años después Josu Lapresa),
Flamingos, El Viaje a Ninguna Parte y, después de una pequeña crisis personal,
se inicia la etapa del Puerto (referente al Puerto de Santa Maria, Cádiz);
primero con El Tiempo de las Cerezas, un disco mano a mano con Nacho Vegas y
después con Hellvile de Luxe. En todos estos discos hay canciones excepcionales
en las que sentirme reflejado, en todos ellos Enrique se dejó la piel (como en
todo lo que hace) y se nota, de todos ellos aprendí, gozé y disfruté en
directo, con todos ellos he vivido momentos preciosos y todos ellos me
acompañarán a lo largo de mi vida. Pero entonces, muy seguido y casi sin hacer
ruido, llegaron Las Consecuencias y lo pusieron todo patas arriba.
Las Consecuencias son
inevitables.
Explicaba Nacho Vegas que cuando grabaron El Tiempo de
las cerezas un periodista le preguntó qué rasgo destacaría de Enrique. Él
respondió la fragilidad. La fragilidad se puede mostrar cantando como lo hace
Enrique en este disco, diciendo las cosas que dice en este disco, acompañando
las canciones de Las Consecuencias como lo hizo en este disco. Decía Nacho que
podías ver sus dudas al cantar. Y ,como acostumbra Nachín cuando habla de
sentimientos y sensaciones, da en el clavo. Dudas y fragilidad, nada podía
definirme mejor por aquella época. Y ahí estaba el muy cabronazo de Bunbury, mi
colega de toda la vida, mi hermano mayor, el muy traidor, hasta las cejas de
acústicas, pianos e instrumentos de cuerda, para cantármelo (mejor que nunca )
al oído.
Las Consecuencias es un
disco oscuro. “¿Por qué siempre conviene alegrar a la
gente? / también de vez en cuando está bien asustar un poco”canta Enrique bajo unos austeros acordes,
suave y firme a la vez, reclamando el derecho a expresar libremente sus opiniones
por encima de quien sea, por erróneas que parezcan: aunque duelan. Existe una
lucha emocional en todo el disco, hay desengaño y hay rabia contra uno mismo.
Hay arrepentimiento y si; hay poco esperanza.
Como si abriera los ojos, recién despierto, ,
el violín con el que empieza Ella Me Dijo que No ahonda en la herida que se ha
abierto; “No es posible el amor como una destrucción...” Y nos habla de huídas
y de las cosas que hay que hacer con tal de no volverse loco y perder
definitivamente la cabeza. No sé quién lo escribió, creo que Juan Ramón
Jiménez, pero si eres de los que disfruta, como los cerdos, revolcándose en su
propia mierda, no hay mejor canción que esta para “sentir que el dolor te toca
de belleza”.
Hay algo en las letras del disco que lo hace
más cercano, más accesible y por tanto menos hermético o menos sujeto a libres
interpretaciones. Parece que Bunbury está siendo demasiado sincero. Se está
“desnudando” ante nosotros haciéndonos partícipes de su inmolación, por eso
canta como nunca. Por eso suena El Boxeador y la imagen del púgil lanzando
ganchos de izquierda al aire, recibiendo los golpes de la vida, solo, en la
playa,nos resulta tan familiar y
patética. Y hace que nos sintamos reflejados y por tanto avergonzados. Por eso,
también, la versión de Frente a Frente (original de Jeanette) y que hace en el
disco junto a Miren Iza , de Tulsa, no desentona en absoluto; “Frente a frente
bajamos la mirada, pues ya no queda nada de que hablar...” Más decepción. Cero
esperanza. Joder si es oscuro el disco...
21 de Octubre literalmente te parte en dos.
Las cotas de desprecio hacia uno mismo son rebasadas (“eres el ser más culpable
e inmoral,”, “sal de su vida, sal alegría, no hagas más daño a quien todo te
dio...”) y es una de las razones por las que considero Las Consecuencias como
un disco que duele demasiado y que hay que escuchar con cuidado. Guitarra
acústica y voz. Sobretodo voz. Le sigue Lo que Más Te gustó de Mí, quizá la
única de las canciones en las que Enrique ( tú y yo) se justifica ( nos
justificamos) y en la que emplea un sonido más acorde con aquel lejano Pequeño
que con la tónica general del lote; Si lo que antes te gustaba de mí es lo que
ahora detestas no sé qué coño haces conmigo. De nuevo, reafirmación.
Reivindicación. Aunque duela. Aunque nos cueste la vida.
También hay espacio para las guitarras
rockeras en el disco, y la verdad es que después de tanta intensidad emocional,
se agradecen. De hecho, un único atisbo de esperanza se cuela en el estribillo
de Los Habitantes, antes de un solo descomunal, de pelos de punta, de Jordi
Mena; “ y en mundos más allá, o en mundos venideros, nos echaremos de menos o
envejeceremos a la vez.” De acuerdo, es un poco “una de dos”,pero no se le puede negar la intención.
Es Hora de Hablar merecería un artículo
aparte. Para el que escribe estas líneas si no es la mejor canción de Bunbury (
y ojo que hay unas cuantas ya ) sin duda sí es la mejor letra que le he leído.
De hecho, qué coño, me permito el lujo de pegarla aquí mismo:
Es hora de hablar
de la quimera de otra vida.
De lo que no supimos expresar,
del trapecio que ante la nada oscila,
de tragedias y triunfos que duran un segundo.
de alterar el destino
y de la fábrica de hielo del olvido.
Es hora de hablar
de las cosas rotas que no puedo arreglar.
de que este humor no tiene que ver
contigo,
que hace tiempo que nada acabar consigo,
que la fama es el opio del triunfador
y más vale suerte que talento.
y me basta este momento como una revelación.
Es hora de hablar
de las voces de los hombres y su engaño.
de la verdad como forma de violencia
del dolor y de la inocencia
del infinito entre tus brazos
y de los límites de mi cuerpo.
y el regateo de mi ficción... pura ficción.
Es hora de hablar
de la culpa y la madre del castigo
de hacerse viejo entre tus enemigos
del lento proceso de derrumbe
y que nunca hablamos de lo que hay que hablar.
de secuencias de presagios que se cumplen
y que quiero hacer muchas cosas por ti
las más posibles
las más posibles
las más posibles
las más posibles
las mas posibles
Es hora de hablar
de la quimera de otra vida...
Yo no sé si merece la pena comentar el texto.
Es demoledor, brutal: Este humor no tiene que ver contigo (es algo mio, no eres
tú, soy yo) , la verdad como forma de violencia, el lento proceso de derrumbe, el
no hablar de lo que hay que hablar, es hora de hablar de la quimera de otra
vida...madre mía, esta, amigo Enrique, queridísimo hermano, esta , y no otra,
sí es una canción que duele (y no La Herida, por ejemplo, como decías en tus
tiempos heróicos). El crescendo del tema es espectacular, desde la voz hasta el
acompañamiento musical; a cada estrofa se va uniendo un instrumento: primero
guitarra acústica, despúes acústica y piano, en la siguiente acústica, piano y
eléctrica... a cada estrofa la voz de Bunbury crece en intensidad para llegar al
climax final con esos “las más posibles” que emergen de las putas entrañas a modo de ruego desesperado. Con cada pequeña subida de decibelios, Bunbury se muestra más
frágil. Esa es su manera de enseñarlo y esa es su magia. Hay mucha verdad en su
interpretación, se puede oler, traspasa,y es por eso, aunque muchos ni siquiera lo sepan, que a los que nos
gusta su manera de cantar nos llega tanto.
Con De Todo El Mundo pone el broche de oro al
disco, para mí ya es suficente...Una reivindicación de su caracter inquieto,
una declaración de no pertenencia, quizá por temàtica bastante emparentada con
lo Que Más Te Gusto de Mi (No tengo dueño / no soy tu eclavo / un poco tuyo / y
de todo el mundo ) con una cadencia musical exquisita y de nuevo ( no me
cansaré de decirlo) con una interpretación sublime.
Cierra con Nunca Se Convence Del Todo A Nadie
De Nada. Para mi gusto anecdótica, sin más. Lo que no quita lustre a todo lo
escuchado.
Después de Las Consecuencias Bunbury ha
seguido a lo suyo,esto es: con cada nuevo paso se olvidaba (en el sentido de seguir
avanzando)de lo creado hace dos días,
investigando, probando, ayudando a los nuevos, haciéndose respetar, viajando, creando
y regalándonos buenas versiones, buenos discos y canciones tremendas hasta
llegar a día de hoy con su último trabajo; Expectativas (2017) . Como he dicho antes, en
todo lo que ha hecho siempre habrá algo que me toque especialmente de cerca,
siempre conseguirá ese momento de subidón en el que poder exclamar un“joder, qué bien transmite el jodío...” pero
creo sinceramente que nunca podré volver a sentir tan a ras de piel las
sensaciones que me generaron en su momento y me generan aún hoy en día, ya con
suficiente distancia y en una época muy alejada de las circunstancias que me
rondaban en aquel tiempo, las escuchas atentas de Las Consecuencias, mi disco
favorito de Bunbury. Contra viento y marea...
“Creo que, a lo largo de los años, he investigado mucho, he
tenido mis pequeños aciertos, mis errores monumentales; pero lo que,
efectivamente, nadie me podrá quitar nunca es mi forma personal de escribir, de
cantar y de hacer las cosas.” Bunbury.