lunes, 7 de enero de 2013

Top Canciones Internacionales 2012

     Pues enero avanza sin ninguna vergüenza de dejar diciembre atrás, así que vamos a empezar a desgranar lo que en nuestra opinión ha sido un gran año de cosecha musical. Iniciamos con el top de canciones internacionales. Y recordad que cada canción es un link a Spotify, y al final de los resumenes colgaremos los playlists completos.

25-.
The Vaccines – Teenage Icon

Los británicos The Vaccines han girado con gran éxito por todo el mundo este año presentando su segundo disco de estudio, Come of Age. Y era todo un riesgo después del aclamado What Did You Expect From The Vaccines. Una sacudida eléctrica, un golpe directo al cerebro. Con Teenage Icon, segundo single del lp nos hacen mover los pies y cabeza sin parar, incluso dentro de un ascensor. Riffs estridentes y melodía rock para saltar en multitud. Larga vida al rock.


24-.Japandroids – The House That Heaven Built

Y hablando de rock que mejor que el segundo álbum del dúo canadiense, y sí, solo son dos a pesar de todo el ruido y melodía que rezuman sus cortes, batería y coros más guitarra distorsionada y voz. Aúnan noise, rock, punk, garaje… todas estas etiquetas y alguna más en este pedazo de lp que es Celebration Rock. Ritmos pegadizos, ruidosos, contundentes pero rozando esa radio fórmula que te acerca a las masas rockeras juveniles. A dejarse la voz en esos coros “Ohh, ooh, ooohhh”, Japandroids nos rejuvenecen.

 
23-.Mark Lanegan Band – The Gravedigger’s Song

Se está debatiendo mucho sobre Blues Funeral ahora que toca hacer balance del año y se discute con la misma pasión tanto para ensalzarlo como para criticarlo. En mi opinión este tipo de debates los generan buenos artistas o cuanto menos los discos interesantes. La canción que nos ocupa, The Gravedigger´s song, debería poner a todas las partes de acuerdo. Por su contundencia, por su músculo, por convertir tres minutos y medio en un lamento totalmente adictivo, una pesadilla maravillosamente insana y perturbadora. Nadie lo hace como él, nadie lo puede cantar desde ahí como él. Un single tremendo (con un vídeo terrorífico como complemento ideal ) para disfrute de todos aquellos que ,como canta Lanegan en francés, amamos la noche ( "Je t'aime, mon amour / Comme j'aime la nuit" y qué bien le queda el francés! )

 

Los de Brooklyn dan una vuelta de tuerca más, un último tirabuzón en busca del tema pop-rock perfecto pero arrimándose a las fronteras más clásicas y jazzísticas. Quizás quitando arreglos, capas y sobrecargas de anteriores largos han conseguido reunir un conjunto de temas geniales, más sencillos y a la vez más completos. Imposible no pensar en White Stripes con esos ritmos cambiantes y esos giros sonoros.

Sleeping Ute es un auténtico deleite. Empieza con un minuto y medio de guitarra envolvente y voz melódica para dar paso a una tormenta de batería y ruido controlado para acabar en calma y armonía, casi en silencio muy cerca de como Radiohead acabaría una grandísima canción.

21-.Jack White – Freedom at 21

Pese al enorme éxito conseguido con los White Stripes, era de suponer que Jack White necesitaría tarde o temprano disponer de un formato de grupo más amplio, donde poder desarrollar todo su talento. Después de participar en algunos improvisados proyectos como the Racounters y Dead Weather, ahora nos presenta su primer disco firmado como Jack White en solitario. Escuchando Freedom at 21 comprobamos que sigui intacta la aptitud de Mr. White de crear hits a base de sencillos riffs de blues, con ritmos de los que hacen botar y bailar estadios enteros al unísono, y, cómo no, con brutales solos de guitarra. Si bien es cierto que en directo se echa bastante de menos el magnetismo que irradiaban Jack y Meg.
 

20-.Spiritualized – Hey Jane

No solo el nombre del nuevo disco de Spiritualized “Sweet Heart Sweet Light” nos suena a nombre de disco de la Velvet Underground (White Light White Heat), en canciones como Hey Jane parece que Jason Pierce interpreta a un rejuvenecido Lou Reed. Incluso nos gusta pensar que esta Jane a la que se refiere Pierce sigue siendo la misma Sweet Jane a la que cantaban Reed, Cage y compañía. Pero obviamente Spiritualized busca y logra un sonido mucho más cuidado y rico que el low-fi que caracterizaba a La Velvet. Con su Hey Jane nos invitan a pasar por un largo trance musical, casi nueve minutos flotando por el espacio.

19-.Bowerbirds – Tuck the Darkness In

A veces da miedo pasar al siguiente corte de un disco después de haber escuchado algo así. Una canción aparentemente sencilla, que empieza melancólica y perezosa y que crece de forma pausada pero sin descanso a lo largo de sus cuatro minutos , ganando en intensidad ,envolviéndonos en ella de una manera natural y agradable para acabar en una orgía instrumental de lo más sugerente. Engancha, y sí, cuesta no volverla a poner. Además acompañada de un precioso videoclip.
 

Vale, no es comparable al genio, tiene 19 añitos y hace escasamente seis que toca la guitarra,es evidente que el calado literario de sus canciones no puede dejarnos marcados para el resto de nuestra vida, pero la estrategia ha sido presentarnos a un sucesor de Dylan y a algunos nos la han colado ( y a toda gran Bretaña colándose como nº1 en ventas). En Someone told me, sin pretender dar muchas explicaciones, el niño llega. Es una suerte ver que no sólo aparecen Justin Bieberes en el panorama musical y es realmente emocionante darse cuenta que nos estremecemos escuchando esta canción de un chaval de 19 años (¡que aún vive con su madre por el amor de dios!)
Queda ver hasta dónde llega...

17-.The Shins – It's Only Life

Estamos ante uno de los discos del año sin lugar a dudas, su cuarto trabajo de estudio Port of Morrow aparece en todas las listas como uno de los largos más logrados en la escena indie internacional. No era fácil elegir un tema entre los diez que lo componen, hay mucho donde elegir, al final nos hemos decantado por It´s Only Life, de formas delicadas en detrimento de Simple Song que se ha convertido en el hit por excelencia del álbum. Melodías muy logradas en manos de unos músicos estadounidenses que ya van por los quince años de carrera.
 
 16-.Leonard Cohen – Different Sides

En su nuevo álbum “Old Ideas” Leonard Cohen sigue ajeno a las tendencias y a las modas musicales, como corresponde a este maestro de maestros, que por enésima vez nos conmueve profundamente con esa voz grave y monótona, y con esos angelicales coros que lo acompañan. Música para la melancolía y el más íntimo recogimiento, no es de extrañar que sus conciertos se puedan considerar más próximos a un acto religioso que a un simple espectáculo musical. Cohen pone la guinda al álbum cerrando con esta maravillosa canción, “Different Sides”. El maestro sigue en forma, Aleluya!

miércoles, 28 de noviembre de 2012

VERANO de J.M. Coetzee

Una Nueva Visión de una Autobiografía.
 
 
     El Nobel sudafricano abre nuevos caminos literarios con Verano, que supone la tercera parte de su autobiografía ficticia junto a Escenas de una Vida de Provincias e Infancia y Juventud. Fue nombrada novela del año de 2010 por Babelia, suplemento sobre literatura de El País.
     Es una novela ingeniosa y Coetzee se muestra juguetón y creativo en el estilo y en la idea de lo que una nueva visión de una autobiografía puede ser. Imagina que está muerto y que un biógrafo está tratando de reconstruir cómo era su vida en la época en la que escribió sus dos primeros libros, Tierras de Poniente y En Medio de Ninguna Parte, entre 1971 y 1977. El biógrafo tiene que trabajar con sólo unos fragmentos de memorias; algunos quizá no son fiables y con toda seguridad subjetivos, de modo que parte en busca de personas que conocieron a Coetzee en aquellos años y les entrevista.

     El libro consta de siete capítulos, de los cuales cinco son conversaciones con personas que conocieron al supuesto difunto escritor. El texto está redactado en forma de transcripción de dichas entrevistas con esos cinco individuos. El artificio que usa el autor es el de crear un joven biógrafo inglés, Vincent, que recaba datos sobre el periodo que transcurre entre 1972 y 1975 de la vida de John Coetzee, célebre escritor galardonado con el Premio Nobel y fallecido en Australia. Así tenemos diversos puntos de vista, anécdotas y sensaciones sobre la personalidad del sudafricano. Empezando por Julia que habla del escritor pero su ego le hace centrarse más en su propia vida, y en sus vaivenes matrimoniales que la llevan hacia esa relación erótica anti-romántica con John, a Margot, personaje de la familia que prefiere escuchar de boca del biógrafo su propio relato y su amor hacia Coetzee, en tercer lugar a Adriana quizás el personaje con más peso y más característico y fuerte que nos ofrece una nueva visión del escritor desde su odio y prejuicios en su narración, Martin, que compitió con él por un puesto de profesor en la universidad y finalmente a Sophie la más condescendiente con el autor.  Las cinco entrevistas se abren y cierran con unos Cuadernos de Notas del supuesto John Coetzee correspondientes a esos años.
 
     De esta manera camufla una autobiografía donde repasa su vida en los años setenta a través de unos pocos hechos cruciales. Se describe en boca de estas personas (especialmente las mujeres, que se postulan implacables con él) como alguien conmovedor, torpe y solitario, incluso huraño. Viviendo en la pobreza con su padre, hace elogio de la vida simple y del trabajo manual. Se presenta como un bohemio y con una visión romántica de la decadencia. Y a ojos de las mujeres de la novela como un mal amante, casi asexual y sin virilidad ni pasión.
     También cobra especial importancia el lugar donde se sitúa el relato. Sudáfrica, en la región solitaria e inhóspita de Karoo, y por otro lado en  Ciudad del Cabo. Coetzee se muestra muy crítico con el apartheid, con el racismo y las grandes diferencias entre las clases sociales en el país africano.
     A vueltas de nuevo con el tema la identidad. ¿Quiénes somos realmente? Decía Vila-Matas en uno de sus libros que por más que se empeñase en ser otra persona, a ojos de los demás acababa siempre siendo percibido como la misma persona. Él quería ser como Hemingway, pero no había manera, sus cercanos le veían no como él quería sino como realmente era. Y es que no somos más que la percepción del otro. Partiendo de esta idea Coetzee prefiere escribir su autobiografía desde la imagen que deja en el resto después de muerto, siendo así quizás la más fidedigna posible. Y como Vila-Matas, John Coetzee ama la mentira, el juego ficción-realidad, crea su muerte para visionar su propia existencia desde allí. Como si de unas memorias desde la ultratumba se tratasen.
     Quizás se podría considerar un ejercicio de exhibicionismo y cierta vanidad escribir una autobiografía, sin embargo, nada más lejos de la realidad en este caso donde Coetzee nos desnuda su interior sin paliativos. Ensalza sus flaquezas, sus frustraciones, su culpa, su no saber estar en el mundo. Lo que da como resultado una novela emotiva, sincera y profundamente honesta.

Por Ardemo.

lunes, 21 de mayo de 2012

Autumn Comets – Heliogábal, 13 Mayo.

    
     Es la tercera vez en la corta vida de este nuestro blog que dedicamos un artículo a los Autumn Comets. No vamos a negar que una de las razones sea porque sencillamente nos caen muy bien y son muy buena gente. Pero principalmente es porque desde aquella grata sorpresa que nos llevamos en el Palau de la Música los seguimos de cerca y continuamos pensando que se trata de un grupo que debería dar mucho que hablar en el futuro de la música indie hecha en España.
     En esta ocasión había varias excusas para desplazarse a Barcelona y ofrecer un bolo a un horario curioso pero muy interesante y agradecido para aquellos que tenemos descendencia. A la una del mediodía y tras unos vermuts y cañas parecía un buen momento para disfrutar de un buen directo. El lugar, Heliogábal, un local respetado por sus directos entrañables en petit comité donde es difícil no estar en primera fila pero que quizás su acústica no se presta a tal despliegue sonoro y riqueza en matices como los madrileños nos ofrecen habitualmente en sus conciertos. Una de estos pretextos del show era presentarnos temas de lo que será su nuevo álbum. Y así abrieron con dos nuevos cortes,  ”This Is for Everything” y “Snakes at 3:00 A.M.”, demostrando un pequeño giro en su música, una vuelta de tuerca a su lado más ruidoso, de bucles y estados hipnóticos al más puro estilo Explosions in the Sky o Mogway pero sin perder de vista las letras y jugando a mantenerse cerca de Wilco con ese sonido Americana. La acústica en estos dos primeros temas no fue la idónea pero a partir de aquí se ajustaron y fueron sobre ruedas, para ello les vino bien centrarse en tres temas consecutivos de su primer álbum que con certeza tienen más trillados y esto les dio confianza y les ayudo a perfeccionar el sonido al ambiente de un local tan pequeño. Encadenaron “The Day After Tomorrow” ( y este era otro motivo del concierto, el presentar el nuevo y delicioso videoclip del mismo dirigido y producido por John Scar de The New York Film Academy, U.S.A. y Colirio Films), con “Paper Planes” peculiar versión de M.I.A y siguieron con “Deer”.
     Y después vino lo que en mi opinión fue el clímax del concierto, “Santa Teresa”, lo que creemos y casi sabemos será el primer single del nuevo largo. Una canción muy del estilo de los Comets con esos parones tan característicos, susurros de Julián y ruido, mucho ruido controlado. Un grandísimo tema. Después volvieron a “A Perfect Trampoline Jump” con “I Can't Solve Your Problems Anymore”. Y para acabar desgranaron dos cortes más del nuevo disco, “Plans” y “Baltimore”, esta última inspirada en The Wire y escrita por Pablo (batería) con frases sueltas de la propia serie.

     Teníamos ganas de material nuevo de la banda madrileña y lo que hemos escuchado de momento no decepciona en absoluto. Se muestra una evolución lógica hacia el post-rock, han ganado en contundencia y en solidez con el nuevo bajista y han enriquecido su música con una infinidad de capas sintetizadoras dotando a los bucles sonoros de multitud de matices. A su vez salta a la vista la cantidad de pedales y efectos en el suelo, algo que ya vimos llegado su momento en la evolución de grandes bandas como Radiohead o Wilco; ahí lo dejo caer...
     Este sábado día 26 a disfrutar de ellos otra vez en Barcelona en un mini-directo en acústico en la galería Mitte dentro de la programación del festival NOVA. También actuarán en el Primavera Sound en el escenario MySpace.
por Ardemo.
Fotos Esther n. Wamba

miércoles, 25 de abril de 2012

Carreteras Secundarias de Ignacio Martínez de Pisón

A veces, entre grandes clásicos, entre monumentales novelas, entre libros de los más grandes autores, cae en tus manos algún libro desconocido, sin la pomposidad de los anteriores, y a veces sí, te atrapa y te envuelve en una maravillosa historia y una deliciosa prosa. Este es el caso de “Carreteras secundarias” de Ignacio Martínez Pisón (Zaragoza 1960), uno de los escritores con mejor presente del panorama literario español. Llegué al libro como se llega a muchos sitios en la vida, por una recomendación en algún artículo perdido en la memoria, luego a esperado su momento en la librería de casa, donde otros muchos esperan su tiempo y su lugar, y una vez llegada su fecha no ha defraudado en absoluto, es más, me regaló unos días de excelente y apasionante lectura.

Felipe es el narrador de la novela, un adolescente de 15 años al que por culpa de su desastroso padre le ha tocado vivir una vida errante, de pueblo en pueblo, sin amigos, sin madre (fallecida al poco de él nacer) y sin perro (su gran ambición). Su anómala situación le ha forjado un carácter antisocial, odia a su padre, se avergüenza de él, de su incapacidad y de su ridícula fachada de hombre triunfador, odia a las novias de sus padres, a cuál más absurda y odia a los niños de su edad, mucho más inocentes y débiles que él.

Con un lenguaje muchas veces hilarante y otras veces lleno de emoción, Felipe nos narra las desventuras de padre e hijo, tratando de ganarse la vida con negocios ruinosos o pequeños timos que les conducen a una constante huída, sin un rumbo fijo, con el único objetivo de seguir on the road, en busca de un nuevo apartamento, una nueva playa, unos nuevos vecinos, un nuevo amanecer.

La vida pone a cada uno en su sitio y poco a poco Felipe va descubriendo que tras la vergonzante caricatura en la que se ha convertido su padre habita la persona más importante en su vida y el ser humano que sería capaz de hacer cualquier cosa por él, a fin de cuentas son padre e hijo y efectivamente tiene muchas más cosas en común con él de las que en un principio creía.

Un libro que invita a reflexionar sobre los avatares que nos depara la vida y el viaje interior que todos experimentamos mientras dura nuestra particular aventura en este mundo, un libro que nos ayuda a cuestionarnos las relaciones con nuestros padres e hijos, un libro donde al final triunfan los sentimientos y te sientes reconciliado con tu gente y contigo mismo.

Aquí pues queda mi positiva recomendación, si tienes unos días de vacaciones y necesitas una novela que te absorba las horas ya sabes que “Carreteras secundarias” te está esperando en tu particular estantería.

Por Caarte.

jueves, 15 de marzo de 2012

Historia del pop/rock: 1970-74 a través de 10 discos (3ª parte)

Terminamos el repaso a este lustro glorioso en que la música tomó conciencia de su grandeza y donde no existíeron los límites a las pretensiones de los músicos.

3º The Rise and Fall of Ziggy Stardust and The Spiders from Mars (David Bowie). Con sus tres discos anteriores “Space Oddity” (1969), “The Man Who Sold The World” (1970) y “Hunky Dory” (1971) David Bowie había conseguido hacerse un nombre y gozar de cierto éxito en el pop rock británico, en estos discos había tocado el pop, el rock, el folk y el glam, regalándonos canciones que pasarían a la posteridad: “Space Oddity”, “The width of a circle”, “The man who sold the world”, “Changes”, “Life on Mars?”, “Kooks” o “The Bewlay brothers”. Pero fue con este su quinto disco de estudio y con la creación de su alter ego “Ziggy Stardust” (una estrella de rock venida de Marte) donde Bowie alcanzaría el estrellato mundial y pondría la primera piedra de lo que sería su dominio musical de toda la década de los 70, período de tiempo que sería de una prodigiosa creatividad y un continuo cambio de estilo.

La portada del disco nos muestra a un David Bowie en una fotografía tomada en Heddon Street en Londres con una guitarra eléctrica a cuestas y coloreada a modo de comic que dotó a la portada de una fama y particularidad muy notable.

El álbum es uno de los referentes del glam rock tan en boga a mediados en los 70 pero dejándonos de excesivas etiquetaciones podemos decir que el trabajo es una genialidad de rock puro y fresco, nada se atisba de la megalomanía que reinaba en aquella época, es un disco de fácil escucha algo en clara contraposición con muchos de los trabajos del momento, este disco es rock directo, contundente, rock donde las guitarras marcan el paso y donde los riffs de Mick Ronson y un piano presente en muchos cortes dotan los temas de una personalidad propia. El disco sí tiene en común con otros de su época que se trata de un álbum conceptual donde se va narrando la historia de Ziggy Stardust en la Tierra y su intento de salvarla de la destrucción total.

Todos los temas tienen su magia y su punto de referentes de una época y un sonido, pero a modo de guía y con el propósito de facilitar el descubrimiento del disco a aquellos que tienen la mala suerte de no haber gozado de él vamos a resaltar aquellos cortes que consideramos indispensables en cualquier discoteca que se precie, los mejores de este álbum de 11 canciones.

“Five years” es un magnífico comienzo para este disco aunque no es impetuosa como se podría esperar, una guitarra acústica acompañada de unas soberbias cuerdas y un paso marcado de manera solemne por la batería conforman el paisaje idílico para que Bowie se desgañite. Ziggy anuncia a los habitantes de la Tierra que los recursos naturales se acabaran en 5 años.

“Starman” fue el primer single del álbum, y quizás la mejor canción del disco, un medio tiempo genial una vez más coloreado de cuerdas y guitarra acústica y eléctrica, Ziggy se erige como salvador del planeta.

“Lady Stardust” es la balada del disco, el piano es el protagonista del tema, Bowie sacaba a relucir su lado más sensual no sólo con la voz sino que hacía que Ziggy mostrara su ambigüedad sexual ya que se transformaba en un travesti.

“Ziggy Stardust” es rock & roll puro con el riff de Ronson dando comienzo al tema, una guitarra marca de la casa y que describen el sonido de Bowie de esos años mejor que nada. Es una de las canciones más famosas de Bowie sin lugar a dudas y junto con “Suffragette city” que le sigue narran el desenfreno de Ziggy y su espiral de drogas y sexo.

“Rock`n Roll suicide” cierra el disco, tras la apoteosis caótica del rock and roll de los temas anteriores aquí Bowie dibuja un tema in crescendo que muestra el declive final de las estrellas del rock que eran Ziggy Stardust y su banda The Spiders from Mars.


2º Sticky Fingers (The Rolling Stones). Este es el tercer disco de la tan aclamada época gloriosa de los Stones que engloba “Beggars Banquet” (1968), “Let It Bleed” (1969, “Sticky Fingers” (1971) y “Exile On Main Street” (1972). El tiempo ha dictado que la cima del grupo se produce con “Exile…” pero nosotros elegimos el “Sticky Fingers” por ser un disco mucho más conciso y apabullante que el otro. Mientras “Exile…” es un doble álbum mastodóntico con numerosos estilos musicales y muchas canciones descartes de anteriores discos “Sticky Fingers” es excelente desde el primer al último tema, diez canciones de puro rocanrol, blues y toques country .

Estamos en la etapa de mayor desenfreno de la banda, los escándalos, el sexo, las juergas y las drogas eran el día a día del grupo, sobre todo de Keith Richards que pasaba por su mayor momento de adicción a la heroína, algo que sorprendentemente no influyó en la música del grupo que, todo sea dicho, se apoyaba en el liderazgo de Jagger, la sensatez de Watts y en el apoyo que aportó a Richards la guitarra de Mick Taylor, sustituto del fallecido Brian Jones. Cabe señalar que en el disco aparece por primera vez el famoso logotipo de la lengua obra de John Pasche y también que la provocativa portada fue un diseño de Andy Warhol: unos tejanos ceñidos marcando paquete que en su formato original contenía una cremallera real que podía bajarse y subirse.

El disco se puede considerar el más salvaje de los Rolling Stones tanto por sonido como por temática, los textos son bastante oscuros y llenos de referencias al sexo y al abuso de las drogas.

El lp se abre con la exitosa y frenética “Brown sugar”, uno de los riffs más conocidos de Richards concede identidad a un rock marca de la casa, una acertadísima manera de abrir un disco de los Stones. A esta le sigue “Sway” donde las guitarras ganan en poderío y suenan apabullantes junto con los coros del estribillo que son gloriosos.

A la tercera llegamos a “Wild horses” posiblemente la mejor balada en la carrera del grupo británico, una auténtica joya acústica con la heroína presente de manera implícita.

En “Can´t you hear me knocking” la guitarra de Taylor muestra la gran destreza de este, los coros en el estribillo al igual que en “Sway” resultan particularísimos dejando la segunda parte del tema, el más largo del lp (más de 7 munutos), para un desarrollo instrumental magnífico con solos de guitarras y se saxofón a cargo de Bobby Keys.

La faceta country del disco corre a cuenta de “Dead flowers”, un excelente medio tiempo mientras que “Bitch” como no podía ser de otra manera con ese título recupera la cara más rockera del quinteto con una presencia brutal de las guitarras.

“Sister morphine” es sin lugar a dudas uno de los mejores temas del disco y una de mis canciones favoritas de los Rolling Stones, su letra tan explícita provocó mucho revuelo y les acarreó más de un problema, de hecho en España no pasó la censura y tuvo que ser sustituida por otro tema: “Let it rock”. La canción comienza con un Jagger seductor que arrastra su canto a través de una lenta y suave guitarra acústica, la guitarra eléctrica se incorpora al juego y empieza a frasear con el estilo marca de la casa, la batería se incorpora de manera genial dando comienzo a una nueva canción que no para de crecer.



1º Quadrophenia (The Who). Nos encontramos ante la cumbre como compositor de Pete Townshend bajo mi punto de vista, incluso por encima de su otra ópera rock “Tommy” (1969) y de su disco predecesor “Who`s Next” (1971)con sus míticas “Baba O`Riley” o “Won´t get fooled again”).

“Quadrophenia” (1973) es un álbum doble y la segunda ópera rock de The Who que narra la historia de Jimmy, un joven adolescente mod con problemas psicológicos, de hecho desarrolla un cuadro de múltiples personalidades, en concreto cuatro (un guiño a los componentes de la banda), el cual trata de encontrar su verdadero yo entre estas cuatro vertientes: una violenta y agresiva que se identifica con Roger Daltrey, cantante de la banda y que es expuesta en “Helpless dancer”, el bajista John Entwistle es representado en la segunda personalidad, romántica y tierna “Doctor Jimmy”, el lado más loco y desenfrenado le corresponde al glorioso batería Keith Moon “Bell boy” (que en este disco habla literalmente con la batería), por último en “Love reign o`er me” se muestra la faceta más inquieta y existencialista de Jimmy, en este caso Pete Townshend es el miembro de la banda que anda detrás. Durante todo el disco estas cuatro personalidades van aflorando a lo largo de la historia siendo representadas con leitmotivs musicales al más puro estilo de las óperas wagnerianas.

Jimmy vive por y para su mundo, es decir, vestir como un mod, pelearse con los rockers, ligar con chicas y atiborrarse de pastillas hasta que llega un momento en que se da cuenta del vacío de su existencia y de la caída de sus mitos, algo que junto con su insatisfacción laboral y social más la tormentuosa relación con sus padres le hace pensar incluso en el suicidio. Finalmente logra encontrar la salvación al hallar su propio yo en el tema “Love reign o`er me”.

Musicalmente “Quadrophenia” es de una riqueza absoluta, a los instrumentos básicos del cuarteto (guitarra, bajo y batería) se unen los muy presentes sintetizadores, que ya venían de “Who`s Next” así como secciones de cuerdas y de metales, configurando un sonido grandioso y expansivo a la vez que profundo y emocional.

En el disco podemos gozar de piezas instrumentales soberbias como “Quadrophenia” o “The rock” que son una clara muestra de lo que nos podemos encontrar en el álbum doble y que resume la genialidad de Townshend como compositor, así como hits mayúsculos como “Dirty jobs”, “The real me”, “The punk and the godfather”, “5:15” o “Doctor Jimmy”.

En 1978 se nació su versión en cine y la película se considera desde entonces de culto siendo admirada de manera fanática por el colectivo mod.

Un álbum complejo musical y conceptualmente hablando que merece un sitio en el Olimpo de la música rock, una auténtica obra maestra.

Por Caarte.

sábado, 10 de marzo de 2012

Historia del pop/rock: 1970-74 a través de 10 discos (2ª parte)

Continuamos revisando los que, a nuestro gusto, fueron los mejores discos que se editaron entre los años 1970 y 1974.

7º Imagine (John Lennon). Tras la separación de los Beatles el panorama era intrigante, por un lado estaba la interesantísima labor de escuchar a los talentos del grupo de manera individual y por otro estaba el desconsolador sentimiento de saber que nada llegaría a igualar al legado dejado por el grupo más influyente de todos los tiempos. Ante ese horizonte John Lennon afrontó la nueva década lleno de ilusión y ganas de reivindicación social y artística, siendo el resultado diez años inolvidables donde el ex beatle escribiría más páginas doradas en la historia de la música popular del siglo XX.

De todos los discos que compuso Lennon hasta su asesinato en 1980 es en “Imagine” (1971) donde alcanza su punto más alto, y si esto es así lo es en gran medida por la canción que da título y abre el álbum. “Imagine” es la canción más conocida de Lennon y una de sus mayores logros, estando en todas las quinielas que tratan de identificar a la mejor canción del siglo. Canción minimalista, con John sentado al piano y soñando con un mundo mejor, un mundo libre de todos los males que asedian la sociedad actual. La canción se convirtió desde un principio en un himno pacifista y demás reivindicaciones sociales.

“Jealous guy” comparte estilo con “Imagine”, piano junto a una preciosa melodía, en esta ocasión Lennon se muestra débil y vulnerable debido a los celos. Pero es en “Oh my love” donde asistimos al John más meloso y romántico, aun así otro tema espléndido y lleno de dulzura, tres temas sobre los que gravita el álbum, tres temas excesivamente azucarados que pueden sonrojar depende del momento pero tres canciones al alcance de muy pocos.

El John Lennon de los últimos Beatles, rockero y agresivo tiene lugar en el disco en temas como “It`s so hard” o “Gimme some truth” donde saca su lado más reivindicativo, sin lugar a dudas un temazo este último.El disco se cierra con la optimista y pegadiza “Oh Yoko”, un homenaje más a su amada Yoko Ono.

Uno de los grandes del siglo XX sin lugar a dudas y su mejor disco en solitario.





6º Led Zeppelin IV (Led Zeppelin). El cuarto disco de Led Zeppelin en realidad no tiene título por lo que se ha pasado a llamarlo como “Led Zeppelin IV” ya que sus tres discos anteriores llevaban por título “Led Zeppelin”, “Led Zeppelin II” y “Led Zeppelin III”. Con esos tres trabajos el grupo inglés formado por Jimmy Page (guitarra), Robert Plant (voz), John Paul Jones (bajo) y John Bonham (batería) se había alzado a la cima mundial del rock duro aunque su gama de estilos era más amplia concediendo cierta importancia al blues o al folk. Sea como fuere Led Zeppelin han pasado a la posteridad (uno de los grupos con más ventas tras los Beatles) por un rock puro y clásico en manos de los genuinos y extraordinarios solos y riffs de Page, los agudos chillidos de Plant y una atronadora sección rítmica. Con estos elementos se convirtieron en los maestros de las futuras bandas dominantes del rock duro como Aerosmith o Guns ´n Roses.

Este estilo tan vertiginoso y guitarrero queda plasmado de manera inconfundible en los dos primeros cortes del disco, los archiconocidos “Black dog” y “Rock and Roll”, con temas como estos estaban definiendo un estilo, una manera de rocanrolear a seguir, los riffs de estos temas están entre los más celebres de Page junto a otros como “Good times bad times”, “Whole lotta love”, “Heartbreaker” o “Custard pie”.

A mitad del disco nos encontramos con otras dos piezas de incuestionable nivel: “Misty mountain hop” y “Four sticks” mientras que en “Going to California” y en “The battle of evermore” el grupo muestra su lado más acústico. El álbum se cierra con “When the leeve breaks”, una apabullante composición de 7 minutos marcada por la contundente batería de Bonham que retumba como nunca antes se había oído.

Pero sin lugar a dudas el tema estrella del disco es “Stairway to heaven”, una epopeya de 8 minutos donde Led Zeppelin nos muestran sus más variados registros y potenciales. La canción comienza con una maravillosa suavidad, Plant se lamenta acompañado de una flauta y una guitarra acústica, más adelante el tema se electrifica y va ganando en intensidad hasta explotar en puro rock and roll donde Jimmy Page realiza para muchos uno de los mejores sólos de guitarra de la historia del rock, una canción eterna.





5º Crime of the Century (Supertramp). Con este su tercer trabajo de estudio, el grupo británico Supertramp alcanzaba por fin el éxito e iniciaba la que sería su etapa más gloriosa que comprende cuatro discos: “Crime of the Century” (1974), “Crisis? What Crisis?” (1975), “Even in the Quietest Moments” (1977) y “Breakfast in América” (1979).

Provenientes del rock progresivo, su música nunca se pareció a los grupos dominantes del género sino que ofrecieron un sonido más limpio y fácil, con melodías más claras y pegadizas sin dejar de lado su vertiente más solemne, aquella que les llevó a escribir sus temas más profundos y épicos. Con el paso de los años su sonido fue acercándose al pop más comercial a la vez que se alejaban de la pretenciosidad tan en boga a principios de la década.

La formación en esa su época dorada estuvo liderado por Rick Davies y Roger Hodgson, compositores de la mayoría de los temas así como cantantes y encargados de las guitarras y de los teclados, siendo estos el sello más característico de su sonido.

El disco se abre con “School”, sin lugar a dudas una de sus mejores canciones, una composición que va in crescendo hasta desatarse en un magnífico solo de piano. No tenemos que esperar mucho hasta encontrar otra obra maestra, es el tercer corte del disco, la genial “Hide in your shell” donde Hodgson acaba desgañitándose alcanzando un clímax emocional insuperable.

El mayor éxito comercial del disco lo alcanzaron con “Dreamer”, la canción más breve del disco y de una factura fuera de dudas. En “Rudy” tenemos una pieza de clarísimo rock progresivo. “If everyone was listening” merece también una especial mención, es un baño de cristalina melancolía. Y para cerrar el disco tenemos al tema que da título al álbum, una obra maestra dirigida por el omnipresente piano, una brillante guitarra que logra emocionar y un saxofón que culmina la pieza y el disco.



4º The Dark Side of the Moon (Pink Floyd). Seguimos con la avalancha de grupos británicos, Pink Floyd se dieron a conocer con “The Piper at the Gates of Dawn” (1967), un disco de rock psicodélico compuesto casi en su totalidad por el antiguo líder, cantante y guitarrista de la banda Syd Barret. El abuso de LSD por parte de Barret hizo que este entrara en una espiral de locura de la que nunca más se recuperó y provocó su expulsión de la formación y su inmediata sustitución por parte de David Gilmour. A partir de ese momento las riendas las toman el propio Gilmour y sobre todo el bajista Roger Waters realizando un giro drástico en su sonido. Los discos de Pink Floyd desde ese momento se van a caracterizar por un rock trascendental con numerosos pasajes instrumentales que van a conseguir que nunca el rock haya estado tan cerca de la música clásica, tanto por temática, aspiraciones y sonido, de hecho su música muchas veces ha sido definida como rock sinfónico.

“The Dark Side of the Moon” (1973) es su álbum más exitoso y con mejor valoración por parte de la crítica aunque el grupo haya gozado de una etapa de unos quince años repleta de discos memorables y auténticas obras maestras. En el disco que nos ocupa, a diferencia de la mayoría del resto de su discografía, no encontramos la típica pieza extensísima tan representativa de toda su carrera, obras que se pueden considerar poemas instrumentales o sinfónicos por su desarrollo y ambición.

El álbum fue tocado en directo antes de su publicación y se trata de un álbum conceptual siendo la temática la existencia del ser humano y su relación con el entorno: el paso del tiempo, la muerte, el consumismo, la locura, el stress de la sociedad moderna o el refugio interior. Cada cara del disco suena de manera continuada, sin ningún corte, enlanzando así unos temas con otros.

El disco es un viaje espacial que te transporta al exterior desde el interior, su sonido es una maravilla de acordes relajantes y melodías existenciales aunque también hay cabida para el single de mayor éxito en la carrera de Pink Floyd junto con “Another brick in the wall”, hablamos de “Money” donde Waters se mofa de la sociedad capitalista.

Un disco mítico y quizá la portada más famosa de la historia del rock.


Por Caarte.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Manos de Topo en Apolo [2].

     Aunque no deja de ser un divertimento no iban desencaminados Manos de Topo cuando hace escasas semanas se retrataron emulando la portada de Senderos de Traición, mítico disco de Héroes del Silencio. Y es que, como pasaba con los maños y sigue pasando con Bunbury, los sentimientos ante el sonido de los Topos no conocen los grises; son o blanco o negro. Pero, o muy blanco, o muy negro.

     Precisamente Bunbury, preguntado por cómo definiría su propia voz, respondió lo siguiente: “me gustaría pensar que tengo una voz que llora”. Vaya, parece que no ha escuchado mucho a Miguel Ángel Blanca. Eso sí es llorar, o chillar, o berrear incluso. Pero literalmente. De acuerdo, admito que tragarse el primer disco ( “Ortopedias bonitas” ) de los Topos del tirón es una tarea sólo apta para valientes, por no hablar del segundo ( “El primero era mejor”, qué gran título, por cierto ). Pero no me digáis que no lo han conseguido con el tercero. Parece que con  “Escapar con el Anticiclón” han acertado. Digamos que han dado con el punto exacto de equilibrio, sin abandonar el histrionismo pero electrificándose un poco, incluso dulcificando la voz (escúchese “Maquillarse un Antifaz” ), sin olvidar las letras, que han pasado de ser extremadamente pagafantiles a estar impregnadas de algo de orgullo; siguen llorando, pero esta vez se intuye en ellas algo de esperanza, algo de fuerza, un poco aquello de: "vale, sí, me has jodido, pero me levantaré para poder volver a caer". Y como no, todo ello impregnado por el sello del grupo: la ironía (reirse de uno mismo, no tomarse demasiado en serio, es algo necesario para poder sobrevivir en estos tiempos, sin duda. )

     Así pues el jueves en la 2 de Apolo se pudo leer el cartelito de aforo completo; lo han conseguido, han hecho que los que antes se preguntaban “¿ estos están de broma o qué?” se acerquen a verlos en directo.

     Abrieron con "Mentirosa", toda una declaración de intenciones de los nuevos Topos y de lo que sería el concierto, una canción en la que se mezclan frases como “te masturbas en el sofá antes de abrir el champán, las visitas quieren más” con “hay locas en cualquier lugar pero dí que volverás, yo te necesito aquí”. Si señor. Las cosas claras.Fuera vergüenzas.

     Desgranaron íntegro su último disco, con Sara Fontán en el violín impregnando de belleza cada una de las canciones, picando de vez en cuando de su primer disco con temazos ya clásicos como “Es Feo” o “El Cartero”. Qué decir de las interpretaciones de Miguel Ángel. En sus gestos, en su voz, se pudo leer dolor, rabia, humor, incredulidad y evidentemente ironía. Depende de la exigencia que pedía cada canción se vestía de un estado u otro, perfectamente acompañado por Marzoa en los teclados, Rafa de los Arcos en la batería y el nuevo bajo del grupo; Edu Campos.

     Del segundo disco sonaron algunas como “Pollo Frito”, “Lógico que Salga Mal” y “Ahora te Sientes Mejor ¿verdad?”, canción esta última que algunos cantamos íntegra al más puro estilo Blanca, dejándonos la garganta evidentemente en el intento.Se sigue echando de menos  el “Ejército Ruso” en directo, con ese fuerza que tiene la entrada de la canción, cien por cien Blanca: ”resbalar en la bañera prometiste dejarlo para el final!”, (aunque esto último quizá sea un deseo más personal que otra cosa...)

     El público estaba entregado y era muy variado, desde grupos de amigos abrazados y saltando hasta parejas que lo vivían de una manera me atrevería a decir que romántica e incluso curiosos atraídos por las buenas críticas del disco que esbozaban media sonrisa, liberándose de cualquier prejucio y dejándose convencer por la propuesta de los Topos.

     Tuvieron tiempo de rescatar la maravillosa “Culo de cristal”, del Ep a medias que ofrecieron con Tarántula (“Momento único”) una canción que, como pasa con “Animal de Compañía”, gana enteros en directo. Para la traca final se habían guardado tres ases en la manga. Empezando por el hitazo de “Escapar con el anticiclón”,“Tus Siete Diferencias”, que sonó brutal, poderoso, muscoloso y rabioso y cerrando con “La Estatua de la Libertad”, con esa frase gloriosa ( “¿qué vas a hacer cuando descubras que el follar provoca cariño?” ) y el público acompañando a Miguel Ángel durante toda la canción, disfrutando y ejerciendo de coro. Si además entre una y otra tocas la canción oculta del primer disco y si además la acompañas con el violín de Sara y la emotiva interpretación de Miguel Ángel el resultado es inmejorable. Ya no hay dudas, a la tercera va la vencida; bienvenidos nuevos amantes topiles.

Qué curioso, la canción oculta es conocida como “Heroína de Leyenda”, ¿otro guiño? tal vez no hay medias tintas. Los tomas o los dejas. Si los tomas, acabarás disfrutando. ¡Qué directo oigan!

por Berto. (colaboración)