sábado, 22 de noviembre de 2014

Poemas Cantados: "Come Into My Sleep" de Nick Cave


Si hablamos de poetas en el mundo del rock es parada obligatoria detenernos en el bueno de Nick Cave. El australiano es posiblemente el heredero natural de su idolatrado Leonard Cohen ya que las letras de sus canciones son poesías en estado puro, aguantan perfectamente la prueba de fuego que es enfrentarte a su lectura sin música de por medio.

En sus treinta años de carrera discográfica encontramos una obra lírica repleta de hermosos versos donde la naturaleza, las tinieblas, lo sagrado y el amor comparten estrofas.
Cave está llamado a aparecer por estos artículos en más ocasiones, de momento empezamos con esta "Come into my sleep" perteneciente al disco de descartes de "The Boatman´s Call", es decir, el "The Boatman´s Call Outtakes", otra obra maestra que puede rivalizar sin duda alguna con el tan aclamado álbum original.
La letra-poema en cuestión es una bella plegaria de amor donde Cave suspira para que la amada acuda a su llamada en la soledad de la noche y a través de sus sueños para así apaciguar su atormentada alma que tanto sufre en su ausencia. Para Cave la canción de amor debe descansar en el dolor, en la tristeza y en la melancolía, es la manera de llegar a la verdad absoluta, al corazón de la idea de amor. Una auténtica maravilla.

Por Caarte.

Now that mountains of meaningless words
and oceans divide us
And we each have our own set of stars
to comfort and guide us
Come into my sleep
Come into my sleep, oh yeah
Dry your eyes and do not weep
Come into my sleep

Swim to me through the deep blue sea
upon the scattered stars set sail
Fly to me through this love-lit night
from one thousand miles away
And come into my sleep
Come into my sleep oh yeah
As midnight nears and shadows creep
Come into my sleep

Bind my dreams up in your tangled hair
For I am sick at heart, my dear
Bind my dreams up in your tangled hair
For all the sorrow it will pass, my dear

Take your accusation, your recriminations
and toss them into the ocean blue
Leave your regrets and impossible longings
and scatter them across the sky behind you
And come into my sleep
Come into my sleep
For my soul to comfort and keep
Come into my sleep
For my soul to comfort and keep - my sleep


Ahora que montañas de palabras sin significado
y océanos nos separan
y cada uno de nosotros tiene su propio juego de estrellas
para confortarnos y guiarnos,
Entra en mi sueño.
Entra en mi sueño, oh sí.
Sécate los ojos y no llores.
Entra en mi sueño

Nada hacia mí a través del profundo mar azul
sobre las desperdigadas estrellas
con las velas desplegadas.
Vuela hacia mí a través de esta noche
iluminada por el amor
desde mil kilómetros de distancia,
y entra en mi sueño.
Entra en mi sueño, oh sí,
mientras la medianoche se acerca
y las sombras se arrastran
Entra en mi sueño.


Liga mis sueños en tu pelo enredado,
porque estoy enfermo en el corazón, querida mía.
Liga mis sueños en tu pelo enredado,
porque toda la tristeza pasará, querida mía.


Coge tu acusación, tus recriminaciones
y arrojalas al azul del océano
Abandona tus lamentaciones y tus deseos imposibles,
y dispérsalos por el firmamento tras de ti.
Y entra en mi sueño.
Entra en mi sueño,
Para mi alma confortar y guardar.
Entra en mi sueño.

Para mi alma confortar y guardar — mi sueño.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Poemas Cantados: "Luz de Agosto en Gijón" de Nacho Vegas

Estrenamos sección en "Acabando con la Cultura". En estos post a lo que nos dedicare
mos es a fijar la atención en los textos escritos por nuestros músicos favoritos. Hoy en día la poesía ha encontrado en las canciones el vehículo idóneo para llegar a la gente ya que, desgraciadamente, la poesía escrita tiene cada vez menos seguidores. Así pues vamos a fijarnos en estos cantantes para los que "en una canción la letra es como poco el 50%" como dice Quique González.
Y estrenamos sección con un tema del último disco de Nacho Vegas. El asturiano es, sin  lugar a dudas, uno de los cantautores con más tirón en la última década en nuestro país. En su "Luz de Agosto en Gijón" y como es habitual en él, sus versos destilan una desesperada melancolía que en ocasiones se convierten en verdaderas tragedias. La canción que nos ocupa es mi favorita de su último trabajo y en ella realiza un homenaje a su Gijón natal como fuente inspiradora de su arte. En Gijón, y como si se tratara del propio Ángel González con su Oviedo, Vegas encuentra esa sordidez y soledad que una vez pasado el tiempo le hace mirar atrás con nostalgia aunque en el presente le duela y le abra heridas.
Una bella canción y una muy buena letra que toma el título de la novela de William Faulkner "Luz de Agosto"

Por Caarte.

Todo cuanto hemos pasado
se revela hoy bajo esta luz.
Ya la mar se va alejando,
siempre que huyo, me dirijo al sur.
Y mientras pueda, iré anotando
actos que reviven siempre en la canción,
algo que no estuvo bien
y otras cosas que se ven
a la luz de agosto en Gijón.

En diciembre, en las mañanas,
deseaba dejar de pensar;
desfilaron las semanas,
días de siete en siete como una espiral.
Y el octavo mes me alcanza,
y no me explico tanto ruido y confusión:
es la gente, es el humor,
está en mi imaginación
o es la luz de agosto en Gijón.

Era una noche vacía,
vacía de todo salvo de ansiedad,
esperando un nuevo día
que arrojara luz, trajera paz.
Rebuscando la alegría,
persiguiéndola en cada conversación,
porque si algo ha de ocurrir,
por favor, que ocurra aquí,
a la luz de agosto en Gijón.

Mira esa botella rota
y piensa en algo que no sea el amor;
lo que estaba entre las sombras,
ha ido tomando un extraño color.
Y entre algunas otras cosas,
como hombre tengo que pedir perdón
por un mundo patriarcal,
por la turbia claridad
de la luz de agosto en Gijón.

Tal vez, en algunos años
siga vivo y lejos de aquí
y deje atrás estos veranos
en que me sentí tan infeliz.
O tal vez, todo sea aún más raro
y el recuerdo implante en mí una emoción
tan intensa y radical
que incluso llegue a añorar
esta luz de agosto en Gijón,
ay, la luz de agosto en Gijón.


domingo, 2 de noviembre de 2014

Extremoduro quema la noche barcelonesa

Palau Sant Jordi, Barcelona, 21.40 de la noche, y un ficticio container empieza a elevarse del escenario dejando a la vista de la masa enfervorecida a Robe Iniesta, Iñaki Antón y Miguel Colino mientras suena el riff de "Extraterrestre", uno de los más contundentes del grupo. Un Palau lleno a rebosar acompaña con los brazos el ritmo de este combo de "Extraterrestre" + "Sol de invierno". La gente ha venido a adorar a ese mesías en que se ha convertido Robe Iniesta (Plasencia, 1962). No cabe duda que hoy en día Robe es el rey Midas del panorama rockero español, estatus al que ha llegado a base de un talento que otros no tienen y a una personalidad muy particular. Poco amigo de los medios y del stablishment ha huido siempre de la promoción y de su carácter de estrella consiguiendo sin él quererlo que su leyenda no haya parado de crecer. En Robe se observa a la legua que su manera de hacer no es impostada y que él de veras se siente incómodo con el personaje que ha creado y que tantas pasiones levanta, pero es indudable que es gracias a su carácter rebelde, huraño y bohemio por el cuál ahora está considerado un mito del rock.
Otra cosa son las canciones, y esas son las que les han llevado a la cima desde una Extremadura donde hacer rock a finales de los 80 era algo más que una aventura utópica. Las canciones les han convertido en ser los únicos que hoy en día pueden llenar pabellones desde el lado más salvaje del rock y todo ello sin una maquinaria propagandística detrás, todo a base de los versos de Robe y del boca a boca.
La noche avanza en el Sant Jordi y te das cuenta de porque Extremoduro están donde están, son aún capaces de sacar el adolescente que aún todos llevamos dentro y consiguen que un concierto suyo sea una subida a los cielos donde la euforia se mezcla con los sentimientos más sensibles. Sus himnos se suceden sin solución de continuidad mientras un extasiado público no es capaz de tomarse un respiro.
La primera parte del concierto (antes del descanso) está revestida de material de sus últimos discos, donde para mí han alcanzado su cumbre creadora, temas todos de duración extensa y que en directo aún lo son más, llegando a encadenar, ahí es nada, "Locura transitoria" tema que abre su último disco, "Si te vas..." hermosa balada de su penúltimo trabajo y para cerrar tres cortes de su obra maestra y antepenúltimo disco "La ley innata", en concreto "Dulce introducción al caos" + "Segundo movimiento" + "Cuarto movimiento, en otras palabras, 25 minutos de Ley...para llegar al descanso y poder pedir una cerveza.
Vuelven a la carga tras 20 minutos de descanso con ganas de quemar todos sus cartuchos, llega el momento de darle al público más desenfrenado lo que andan buscando, todos los clásicos de su época más golfa. La noche barcelonesa se inunda de los coros de "Stand by", "Puta" entre otras, pero los momentos más álgidos de la noche se consiguen con "Jesucristo García" y "Salir" y uno sin quererlo se ve dejándose la voz como cuando uno era joven y se desgañitaba cantando esas canciones en las fiestas de cualquier pueblo del país. 
Y para cerrar la velada de, ojo al dato, más de 3 horas, llega el colofón perfecto, el broche final: la epopéyica "El camino de las utopías", tema que cierra su último trabajo hasta la fecha y es que otra de las razones de su apabullante éxito es que después de 25 años de carrera no es que no vivan de las rentas si no que cada vez suenan mejor y sus trabajos van a más, de hecho esta "El camino de las utopías" para mí es su mejor composición en toda su carrera, y sí, ya pasados los 50 tacos. El cierre del concierto es apoteósico ya que a la ya citada canción le sigue una despedida inacabable liderada por un "Uoho" sobresaliente durante toda la noche. Después de las 3 horas y de tal cierre está claro que nadie puede osar pedir ni 5 minutos más de show, la fiesta ha acabado de la mejor manera posible. Un huracán de rock y poesía ha arrasado el Palau Sant Jordi dejando a todos los asistentes boquiabiertos y saciados. El dinero está bien gastado, ni teloneros ni leches, Extremoduro se vale y se sobra para rellenar tres horas de música a borbotones, sólos de guitarras espectaculares (hay que mencionar la excelente tercera guitarra del show a cargo de Felix" y poemas que ansían la libertad en el viento.
Después de esta gira Robe ya anunciado disco en solitario, y es que como ya he mencionado antes, no entra en sus planes vivir de las rentas y sus fans lo celebramos por todo lo alto. Larga vida a Robe y Extremoduro.


Caarte

miércoles, 4 de junio de 2014

La Conjura de los Necios

John Kennedy Toole se suicidó valientemente en 1969, a los 32 años. Dejó una nota, destruida por su madre según se conoce.
El libro fue escrito a principios de los años 60, siendo él pues, muy joven. Su madre consiguió que se publicara 20 años después en 1980, por aquel entonces ella tenía 79 años. En 1981 el libro consiguió el premio Pulitzer. Anteriormente escribió a los 16 años La Biblia de Neón, su otra obra.
Le negaron la publicación de su libro en vida en la editorial Simon & Schuster, alegaron esos “visionarios” que no se trataba de nada en concreto. Esa negación, sin embargo,  sí fue de cobardes y de poca percepción creativa y prospección comercial. Yo me he reído mucho con este libro. Y por eso este homenaje a un personaje muy peculiar como es Ignatius. Un buen libro como tantos otros.
Este artículo intenta no recoger ninguna opinión, sólo un recopilatorio semiordenado de los aspectos más recalcables del manuscrito según mi versión.
Hay tres bloques: Mi Ignatius, Clase media obrera y Trabajo en Levi.

Bloque 1 Mi Ignatius
En este apartado trataremos de sumariar algunas de sus frases míticas en estos 4 subgrupos: su Higiene, su Visión del mundo, su Madre/mujeres, sus Patrones (entre paréntesis siempre estarán mis comentarios para una mejor ubicación contextual en caso de necesidad, lo demás es copiado del libro literalmente. Un plagio en toda regla)

Su Higiene
¡Huele a demonios aquí! (habitación de Ignatius, aire rancio) – ¿Bueno, qué esperas Madre? El cuerpo humano cuando está confinado emite ciertos aromas que tendemos a olvidar en este tiempo de desodorantes y otras perversiones.
Queja contra Ignatius de la Inspección de Higiene cuando fue vendedor de salchichas ambulantes y de hecho había metido un gato dentro del cubo de las salchichas: Mis hábitos íntimos están por encima de cualquier reproche. No arrastro ninguna enfermedad social, no entiendo, por tanto, qué podría transmitirles yo a sus salchichas que ellas no tuvieran ya. Fíjese qué uñas” .


 Su Visión del mundo
El universo se basa, por supuesto, en el principio del círculo dentro  del círculo.
El orgullo es un Pecado Mortal que creo que en general eludo.
La posesión de algo nuevo o caro sólo reflejaba la falta de teología y geometría de una persona. Podía proyectarse incluso dudas sobre el alma misma del sujeto.

Sus mujeres: Madre y Myrna Minkoff
Sobre Madre Ignatius:
Hasta mi madre, el agente de mi destrucción, ha empezado a morder la mano que la alimenta (nunca Ignaitus había llevado financiación en casa, al contrario, piensa que su presencia y esencia le alimente per se).
La intemperancia cataclismática de mi madre me ha arrojado al mundo con la mayor crueldad (buscar trabajo tras el accidente de coche).
Mi Madre se relaciona ahora con unos indeseables que intentan convertirla en una especie de atleta, especímenes depravados de la humanidad que se dedican a jugar a los bolos y se sumergen así en el olvido (cuando por fin su madre encuentra amigos y que sale de casa a airearse y empieza a conocer a un buen hombre, Clyde).
Cuando le presiona a buscar nuevo trabajo tras el despido en Levi´s: “¿voy a verme arrojado de nuevo al abismo? ¿Es que no tienes caridad? Necesito una semana al menos en mi cama, con servicio, para recuperarme”
Sobre el nuevo novio de su madre: “¿Piensas en serio que ese libertino de Claude quiere casarse contigo? Te arrastrará de un motel apestoso a otro. Acabarás en el suicidio.”
Sobre Myrna: Yo la fascinaba y la confundía  al mismo tiempo; era en suma,  demasiado para ella. En cierto modo, me convertí en otra especie de causa. Logré no obstante, desbaratar todos sus intentos de asaltar la fortaleza de mi cuerpo y mi inteligencia (miente como un bellaco).
Tu destino no es que traten bien. Tú eres una masoquista innata. Si te trataran bien te confundirían y te destruirían (esto sí puede ser cierto).


 Sus Patronos/su Trabajo
Carezco, al parecer, de alguna perversión especial que buscan los patronos de hoy.
Sobre un patrón: “Era un hombre absolutamente desalmado. Luego hizo aquel comentario porque yo no llevaba corbata y se burló de mi chaqueta de maderero. Me dejó atónito que una persona tan insustancial se atreviera a hacerme semejante afrenta”.
Los patronos perciben que yo rechazo sus valores. Me tienen miedo. Sospecho que se dan cuenta que me veo obligado a actuar en un siglo que aborrezco.
Sobre un antiguo trabajo en una  biblioteca “dudo que me acepten de nuevo. La verdad es que le dije unas palabras más bien mordaces a la encargada del departamento. Hasta me retiraron el carnet de socio. Tienes que comprender el miedo y el odio que inspira a la gente mi “weltanschaung” (Dilthey 1914, Welt= "mundo", y anschauen = "observar", cosmovisión en la  complicada traducción castellana)

Llegamos a mí parecer a las dos historias que más me llamaron la atención. En la primera nos hace un análisis sobre el concepto de su propia ambición y el papel de la clase obrera tomando como ejemplo a la raza negra en USA tras muchos años ya del abolicionismo (1870)  Aquí me limito a copiar texto íntegro del libro:
1        Clase media obrera
Es la esclavitud de los negros mecanizada; ejemplifica el progreso que ha hecho pasar al negro de recoger algodón a cortarlos y coserlo. Si estuviesen aún en la etapa recolectora de su evolución, al menos estarían en un entorno campestre saludable cantando y comiendo sandías.
Pese a lo sometidos que han estado, los negros son una geste bastante agradable en general. Yo había tenido poca relación con ellos, en realidad sólo me relaciono con mis iguales, y como no tengo iguales, no me relaciono con nadie. Descubrí que cobraban aún menos que Trixie.
Siento afinidad con la gente de color, porque su situación es igual a la mía: nos hallamos fuera del círculo de la sociedad norteamericana. Mi exilio es voluntario, por supuesto. Es evidente, sin embargo, que muchos negros desean convertirse en miembros activos de la clase media. He de admitir que ese deseo suyo me lleva a poner en entredicho sus juicios de valor.
Admiro el terror que son capaces de inspirar los negros en los corazones de algunos miembros del proletariado blanco y sólo desearía, ésta es una confesión muy personal,  poseer la misma capacidad de aterrar. El que es negro aterra simplemente por serlo; yo, sin embargo, tengo que esforzarme un poco para lograr el mismo fin.


Además, si fuera negro, mi madre no me presionaría para que encontrara un trabajo bueno, pues no habría ningún trabajo bueno a mi disposición. Ella y yo viviríamos muy agradablemente en alguna choza mohosa de los suburbios, en un estado de paz sin ambiciones, comprendiendo satisfechos que no se nos quería, y que luchar y esforzarse no tenía sentido.
Jones pregunta a Ignatius: ¿qué puede hacer un tipo de color para dejar de ser vagabundo o dejar de trabajar por menos del salario mínimo? – Por favor, no puede hacerse usted idea de la confusión en que se halla. Todos sus juicios de valor son erróneos. Cuando llegue  a la cima o donde pretenda usted llegar,  tendrá una crisis nerviosa, o algo peor. ¿Sabe de algún negro que tenga úlcera? No, claro que no. Viven contentos en sus cuchitriles. Agradezca a Fortuna no tener ningún padre caucásico atosigándole. Lea a Boecio.  Boecio le demostrara que esforzarse y luchar es, en último término absurdo. Que tenemos que aprender a aceptar.

Trabajo en LEVY

Carta suplantando a Levy Abelman (aquí Ignatius suplanta al dueño de Levi´s tras una queja escrita de sus mayores clientes textiles, sobre un pedido en concreto con un problema en los patrones de los pantalones que no se ajustaban al pedido inicial. Entonces Ignatius que llevaba pocos días en la histórica empresa familiar, lanza esta carta al presidente del cliente):
Los pantalones que les enviamos era un medio de comprobar su espíritu de iniciativa (una empresa mercantil más inteligente y más despierta sería capaz de conseguir que los pantalones de pernera de 3 cuartos se convirtieran en prototipo de la moda masculina. Es evidente que tienen ustedes unos programas de publicidad y comercialización muy deficientes y son un medio de poner a prueba su capacidad para cumplir  con los requisitos básicos del distribuidor de un producto de tanta calidad como el nuestro. (nuestros leales y diligentes distribuidores pueden vender cualquier pantalón que lleve la etiqueta Levy, por muy abominable que sea de hechura y diseño. Al parecer, son ustedes  gente sin fe. No queremos que nos molesten en el futuro con quejas tan insulsas. Por favor, limiten su correspondencia exclusivamente a pedidos. Somos una organización activa y dinámica, y sus vejámenes e insolencias sólo podría obstaculizar nuestra misión. Si vuelve usted a molestarnos, señor, sentirá el morder del látigo en sus hombros repugnantes.
Coléricamente suyo, Gus Levy, Presidente.
Para terminar con el tema de la empresa Levi, Ignatius dijo esto del matrimonio del Sr. Levi y su señora:
“Se consideraban mutuamente los únicos elementos no gratificantes de la casa”
Su mujer le dijo al Sr. Levi: “Has hecho que todo resulte tan vulgar, yo incluida”
Para terminar, un reconocimiento a la traducción del libro, tarea nada fácil. Aquí una muestra del vocabulario utilizado que encuentro interesante por la razón que sea  y además también un pequeño apartado de algunos nombres propios que nunca aparecen por azar. Mi siguiente paso será leerlo en su idioma original. En esta o en otra vida.      

Vocablos: casandrescamente / espíritu extraño /congénitamente incapaz/los inconvenientes del lugar/ penetrante diario/bebedor  inveterado/especia de pátina/reacción casi pavloviana (música blues diaria fabrica)/Scarlatti/tenedor herrumbroso/ adenoides/ solícitamente/mis tarsos/mi tomante/fatuidad/tunanta de mi madre/mi némesis pubescente /Manos de vinatera! Mujer disoluta/ Cállate, zarrapastrosa / tarambanas/ mi senectud.
Nombres propios: Numismática Venus/funesto farsante llamado Mark Twain (apología río Mississippi)/Jospeh Conrad / Kurtz “el corazón de las tinieblas” Rosvita de Gandersheim/ Schiller (dramaturgo alemán, 1805, filósofo, absolutismo hacia burguesía/Boeciosería central para la Escolástica, entre id quod est (todo el ente) y quo est o esse (aquello que hace que el ente sea).


Adison “la naturaleza hace a veces un tonto; pero un fanfarrón siempre es obra del hombre”.

Por Tomarasp.

miércoles, 9 de abril de 2014

El tórrido verano en que los Rolling Stones hicieron "Exile On Main Street"

En el verano de 1971 en la localidad francesa de Villefranche Sur-Mer, en plena Costa Azul, un grupo de jóvenes melenudos y descamisados entran y salen a cualquier hora del día y de la noche de la impresionante mansión de estilo victoriana Villa Nellcote, la cual se rumoreaba que fue utilizada como centro de operaciones por los nazis durante la segunda guerra mundial. Los habitantes del lugar desconocen de quienes se trata, desconocen que esos desarrapados millonarios son los Rolling Stones y están grabando uno de los discos que más ríos de tinta hará correr en toda la historia del rock & roll: “Exile On Main Street”.
Antes de empezar a hablar del doble álbum con pelos y señales situémonos. Los Stones estaban en su esplendor artístico, en los tres años anteriores habían publicado, por este orden, “Beggars Banquet” “Let It Bleed” y “Sticky Fingers” y se disponían para culminar esta magnífica secuencia con “Exile On Main Street”, el que para muchos es su obra maestra, sea como fuere lo cierto es que con este disco cierran esta maravillosa tetralogía que puede ser considerado el periodo 1968-1972, la mejor etapa en su carrera pero también la de mayor desenfreno y caos.
A pesar de su arrollador éxito y sus espectaculares ventas, una pésima gestión de su manager Allen Klein les había conducido a la bancarrota, cada uno de los componentes de la banda debían mucho dinero al fisco británico y con el contrato que tenían les iba a ser imposible devolverlo, por muchos millones de discos más que vendieran, ¿solución?, el exilio. Cogieron las maletas y decidieron cambiar de residencia, dejar las islas por Francia. Mick Jagger se instaló en Paris con su nueva novia, Bianca Pérez, una bella joven hija de un rico importador nicaragüense, muy alejada de su anterior novia, la peligrosa y atractiva Marianne Faithfull. Jagger iba entrando poco a poco en el mundo de la alta burguesía y el lujo que tanto le gustaba. Por su parte Keith Richards alquiló la ya citada mansión en Villefranche Sur-Mer, una espectacular casa con 16 habitaciones y escaleras que llevaban directamente al mar Mediterráneo, donde se instaló con la salvaje Anita Pallenberg y el hijo de ambos, Marlon. No se puede decir que fueran una familia al uso, eran millonarios y estaban muy enganchados a la heroína por lo que su día a día era un auténtico desgobierno, sin horario ni rutina alguna.
Les tocaba trabajar en su nuevo disco pero estaban fuera de su hábitat natural, fuera de sus lugares comunes y de su estudio de grabación, y Niza o Cannes no eran Londres por lo que tuvieron que improvisar un estudio de grabación a falta de algo mejor. Así pues aparcaron su estudio de grabación móvil en el jardín exterior y el sótano de la mansión se convirtió en la sala para los músicos donde Jagger y cía tenían que dar forma a las canciones y rematarlas, mientras, el ingeniero de sonido Andy Johns encerrado en el camión del jardín trataba de dar forma a lo que oía a través de sus auriculares.
Las condiciones desde luego que no eran las propicias para grabar un disco de música y el estilo de vida de los músicos tampoco ayudaba, es más, resulta milagroso que de esos meses veraniegos pudiera salir lo que finalmente salió. La humedad era terrible, la acústica de la mansión lógicamente no era la de un estudio de grabación y la electricidad saltaba muy a menudo por lo que muchas veces tras unas cuantas horas trabajo los plomos saltaban echando a perder todo lo hecho en la tarde, mañana o noche. A todo esto hay que añadir a la legión de personajes que arrastraban los Stones en su día a día y que en las grabaciones de sus discos no fallaban, amigos, grupis, colegas de profesión, conocidos de amigos, camellos…se comenta que unas 70 personas pudieron pasar por Villa Nellcote en esos días. Mientras los músicos estaban encerrados en el sótano pasando calor y tocando los instrumentos, en la parte de arriba de la casa una fauna de lo más variopinta pasaba las horas en eternas sesiones de alcohol y descontrol.
Como bien decía Richards “En el sur de Francia si tienes dinero puedes hacer de todo” y entre Mónaco, Niza, Cannes y Marsella es muy fácil gastarlo. Muchas mañanas iban a desayunar a Mónaco en lancha tras una larga noche de buena música o juerga, otras veces simplemente se acercaban a pillar material a los narcotraficantes corsos que traían la heroína de África. El ritmo de trabajo era realmente caótico, unos días había algún problema técnico, otros días Jagger se ausentaba, más pendiente de su nueva vida con la jet set que de grabar el disco, de hecho en esas fechas se casó por sorpresa con Bianca en Saint Tropez, boda a la que el único invitado del grupo fue Richards pero a la que asistió una gran variedad de personajes conocidos, como los Beatles o los Faces, donde tocaba Ron Wood que en 1975 se incorporaría a los Stones sustituyendo al magnífico Mick Taylor que a su vez rellenó el vacío dejado por Brian Jones; y el día que nada había fallado y todo estaba listo para grabar era el día que Richards no aparecía por el sótano porque estaba de farra o simplemente estaba durmiendo.
A pesar de todos los pesares los Stones dieron en esos meses a luz un genial disco de 18 canciones en el que reflejaron todas sus influencias, “Exile…” es, sin lugar a dudas, el trabajo más ecléctico de todo su catálogo, rock, boggie, country, blues, góspel y r&b desprenden su olor a lo largo del doble álbum.
“Rocks Off” abre el disco de la mejor manera que se puede abrir un disco de rock, puro desenfreno que describe lo que significa el tópico vida de Stone. Una de las mejores canciones movidas en la discografía del grupo.
A esta le sigue el rockabilly juguetón “Rip This Joint”, una apología de la marihuana en la que el piano de Nicky Hopkings y el omnipresente saxo de Bobby Kyes gozan de mucho protagonismo.
“Exile On Main Street” es sobre todo un conglomerado de canciones y estilos y un claro ejemplo de ello es “Casino Boggie”, un sorprendente boggie boggie que llamaba la atención en un disco de los Stones que se movían entre el blues, rock y r&b. El disco no es tan redondo y coherente como sus otros grandes trabajos de años anteriores, es más desilvanado y caótico y no contiene grandes hits históricos de la banda por lo que su escucha no es precisamente fácil, aún así sí contiene uno de sus temas míticos y que aparece en todos sus recopilatorios y en las listas de best of, se trata de “Tumbling Dice”, una magnífica creación con coro góspel incluido donde el bueno de Mick reniega de todas las busconas que florecen por el lado malvado de la sociedad.
La siguiente canción, la que sigue a “Tumbling Dice” es mi preferida de todo el disco junto con “Rocks Off”, se trata de “Sweet Virginia”, un country-folk donde los Stones homenajean a  la música tradicional americana que tanto les influenció, una canción que podría formar parte
perfectamente del “Harvest” de Neil Young que se publicó el mismo año. “Gracias por tu vino California/ Gracias por tus dulces y amargos frutos/ Sí, llevo el desierto en las uñas de mis pies/ Y el speed escondido en mi zapato.”. Entre otros muchos personajes de los que desfilaron por Villa Nellcote estaba Gram Parsons, compañero infatigable de correrías de Richards y auténtico folk singer que perteneció a The Byrds y a The Flying Burrito Brothers, puede que “Sweet Virginia” le deba algo a su presencia, sea como fuere Keith acabó expulsándolo de la mansión por su inaguantable comportamiento, eran tales sus excesos que incluso un tipo como Richards no lo aguantaba, dos años después de ese verano falleció con 26 años a causa de una sobredosis de heroína.
Si la sombra de Keith Richards planea sobre la letra de “Torn And Frayed”, “Sweet Black Angel” es directamente un homenaje a la activista Angela Davis, integrante de las Panteras Negras, organización que luchaba por los derechos de los negros en EEUU.
Ketih Richars es el protagonista absoluto del disco y un claro ejemplo de ello es “Happy”, canción que escribió en la casa sin que ningún otro compañero de la banda estuviera presente en ese momento, de hecho él mismo es quien se encarga de cantarla. El productor Jimmy Miller se encargó de la batería ante la ausencia de Watts, el saxo como siempre corrió por cuenta de Bobby Keys, y el propio Richards se ocupó de la guitarra eléctrica, acústica y el bajo. Posiblemente se trate de la canción más conocida de las cantadas por Keith en todos los discos de los Stones. “Siempre tomé caramelos de los extraños/ No quise tomar nada a cambio/ Nunca quise ser como papá/ Trabajando para el jefe noche y día.”, palabra de Keith Richards, ahí queda eso.
El ambiente sudoroso y cargado que se respiraba ese verano en Villa Nellcote queda muy bien reflejado en temas como “Ventilator Blues” y la anteriormente citada “Sweet Black Angel”, son temas sucios, llenos de polvo y humedad. “Ventilator Blues” está directamente influenciada por el ventilador del sótano medio roto que intentaba paliar el sofocante ambiente que reinaba abajo.
En la parte final del lp destacan sobremanera, entre alguna que otra canción flojita, las dulces y melancólicas “Let It Loose” y “Shine A Light”.

Así se parió “Exile On Main Street”, un disco que para algunos es la gran creación de los Stones, para otros el más irregular y difícil, pero sin lugar a dudas se trata de un gran ejercicio de rock and roll sucio por parte de unos grandes músicos que rinden tributo a todas sus influencias y muestran sus altas capacidades en multitud de estilos entre largas sesiones de drogas y alcohol. Podían pasar horas y horas de cuelgue o aburrimiento sin que nada de provecho saliera a la luz, pero en el momento en que Keith empezaba a mirar fijamente a Charlie, se acercaba a él sigilosamente mientras Wyman se percataba de ello y se ponía de pie con su bajo a cuestas, en ese momento empezaban a aparecer los Rolling Stones y entonces era capaces de todo, incluso de parir un genial disco como “Exile On Main Street”, era el momento de poner las grabadoras a funcionar.

Por Caarte.

martes, 1 de abril de 2014

Dylan en Sabina

“Si mi carrera y la de Dylan se parecen en algo es en que todo lo que yo he hecho el cabrón de Dylan ya lo había hecho veinte años antes”, así de rotundo se expresa Joaquín Sabina cuando se le pregunta por uno de sus grandes mitos. Porque Sabina  (Úbeda, Jaén, 1949) tiene muchos referentes en el mundo de la música y la literatura: Leonard Cohen, José Alfredo Jiménez, Keith Richards, Chavela Vargas, Javier Krahe, Cesar Vallejo, Ángel González,  Gil de Biedma, George Brassens, Bryce Echenique, Serrat y un largo etcétera, pero si Joaquín es quién es, lo es gracias a su temprana admiración y ferviente devoción por Bob Dylan, el cantautor universal, que lo empujó a acompañar sus versos de una guitarra acústica, contar historias de atractivos perdedores, cantar al oído a las rubias más guapas del lugar y a subirse a trenes nocturnos que nunca llegaban a donde debían.
Podemos decir que sí, que Sabina es nuestro Dylan particular, no sólo por la demostración de talento que ha jalonado su carrera, sino por el éxito alcanzado y la impronta que su obra ha dejado tatuada en la sociedad actual. En pocos cantantes la letra escrita, sus versos, han tenido tanta importancia como en las carreras de Dylan y Sabina, son eso, antes letristas que músicos.
Sabina a lo largo de su carrera ha rendido pleitesía a Dylan en varias ocasiones, ya sea en forma de versiones,  de homenajes o de simple coincidencias. Ya en sus inicios, en los tiempos del Sabina más golfo y desenfadado, esa época previa al gran reconocimiento masivo  que fueron sus años de La Mandrágora y que el propio Joaquín reconoce como su ideal de éxito y felicidad, Sabina interpretaba una versión bastante libre y cachonda del “Man Gave Name To The Animals” de Dylan del 1979.
También por esa misma época del almanaque particular de Joaquín, este escribía una de sus canciones más logradas, "Pongamos Que Hablo De Madrid", un auténtico himno a su ciudad de adopción, en la cual, bajo la incrédula perspectiva de un joven de provincias retrataba a la metrópoli que le acogió entre una mezcla desencanto y romanticismo. La frialdad y el aspecto hostil con que Joaquín describe a Madrid está claramente influido por el “Talkin` New York” del primer disco de Dylan, donde el bueno de Bob relata su llegada a la ciudad de los rascacielos sin más equipaje que una mochila cargada de sueños y versos.

Dejando atrás los pueblos que más quiero
Pensaba que había pasado momentos buenos y malos
Hasta que llegué a New York
Gente metiéndose bajo tierra
Edificios subiendo hasta el cielo”

Sabina ha repetido en muchas ocasiones que para él la canción perfecta, esa que tiene todo lo que una canción debe tener es “Knockin` On Heaven´s Door”, escrita por Dylan para su disco y banda sonora de la película “Pat Garret & Billy The Kid” y que Joaquín versionó en su “No Puedo Enamorarme De Ti”, que a su vez apareció en un disco de Antonio Flores.

Y como no, Sabina que ha escrito sonetos a todo quisqui no podía hacerle un feo a Bob, este por supuesto también tiene su particular retrato:

“Dylan es tantos hombres que me pierdo
Apenas aprendido, te despista:
El folksinger, el duro, el loco, el cuerdo;
El francotirador de la autopista

El máster de las vísceras urgentes;
El novio de la Virgen del Asombro
Que esconde una Gillette entre los dientes
Cuando sale a cantar manga por hombro

Qué tormenta de otoño en primavera;
Otra vuelta de tuerca, otro verano
Por los de abajo, desde tan arriba.

Más joven y más viejo que cualquiera.
Tan lejos y tan cerca de fulano:
Roberto Zimmerman en sangre viva.”

En uno de los últimos discos de Joaquín, cuando Joaquín ya no es Sabina, es decir, la etapa post “19 días y 500 noches”, más concretamente en “Alivio De Luto”, encontramos en los agradecimientos un recuerdo para Dylan, según Joaquín por el aire tan dylaniano que impregna todo el álbum, algo que se observa de manera evidente en “Resumiendo”, un tema de dos acordes que me recuerda en su comienzo a la grandiosa “Hurricane” que el americano escribió para el boxeador  “Huracán” Carter.
Los dos geniales poetas ya llevan muchos kilómetros a sus espaldas, y el final del camino cada vez está más cerca. Si Joaquín ha pasado hace tiempo los sesenta, Bob ya ha pasado los setenta, y los dos han escrito, cada uno a su manera, su visión acerca del tema. Por un lado Joaquín, al cumplir los cincuenta (como le gustaría pillarlos ahora) tira de su típica sorna para abordar su acercamiento al eterno reposo en “A Mis 40 Y Diez”.

“Pero sin prisas, que, a las misas de réquiem
Nunca fui aficionado,
Que, el traje de madera, que estrenaré,
No está si quiera plantado,
Que, el cura que ha de darme la extrema unción,
No es todavía monaguillo,
Que, para ser comercial esta canción
Le falta un buen estribillo”

Por su parte Dylan se muestra mucho más solemne y melancólico en su hermosa “Not Dark Yet”, editada cuando se acercaba a los sesenta.

“Nací aquí y aquí moriré en contra de mi voluntad,
Ya sé que parece que me marcho, pero estoy quieto,
Cada nervio de mi cuerpo está ausente e insensible,
Ni siquiera recuerdo de qué vine huyendo,
Ni siquiera oigo el murmullo de una oración,
Aún no ha oscurecido, pero no va a tardar”

Los dos temas son de los mejor del repertorio de ambos cantautores, auténticas oraciones que sacan lo mejor de su poesía para emocionarnos. Pero si hablamos de canciones buenas, tenemos una última similitud u homenaje en dos de las canciones más conocidas, a la vez que mejores, en la carrera de ambos, se trata de “Princesa” y “Like A Rolling Stone”. Las dos narran la caída a los infiernos de una joven musa llena de atractivo que en su día gozó de un pasado esplendoroso pero que el presente las ha situado en la peor de las miserias. Por un lado Dylan empieza cantando:

“Érase una vez en que tú vestías tan bien,
Lanzabas una moneda a los vagabundos desde tu primera clase, ¿no?,
Le gente te llamaba la atención, “Cuidado muñeca, te vas a caer”,
Pensabas que todos te tomaban el pelo.
Te acostumbraste a reírte de
Todos los que estaban tirados,
Ahora ya no hablas tan alto,
Ahora ya no pareces tan orgullosa
De tener que estar gorroneando tu próxima comida.”

Mientras, Sabina lo hace a su manera:

“Entre la cirrosis y la sobredosis
Andas siempre muñeca
Con tu sucia camisa y, en lugar de sonrisa,
Una especie de mueca.
¿Cómo no imaginarte, cómo no recordarte?
Hace apenas dos años
Cuando eras la princesa de la boca de fresa,
Cuando tenías aún esa forma
De hacerme daño.”


Por Caarte.

sábado, 29 de marzo de 2014

Elton John 1970-1975: La época gloriosa de un genio (II)

A estas alturas de la película Elton había cambiado mucho, había pasado de ser ese chico bueno que nunca había roto un plato y que era demasiado tímido y vulnerable a convertirse en toda una estrella del rock que, gracias a su desmesurado éxito y al descubrimiento de las drogas, era la excentricidad en persona. Tanto sus llamativos atuendos como su disparatado comportamiento le servían de disfraz de esa timidez e inseguridad que aún anidaba en su interior. Y por entonces, y otra vez con sólo medio año de diferencia, a comienzos de 1973, llega “Don´t Shoot Me I´m Only The Piano Player” que colocó en lo más alto de las listas a ambos lados del Atlántico. Este trabajo está orientado hacia el pop más comercial aunque siempre con el estilo característico de John y si en el movido  “Teacher I need you” encontramos un claro ejemplo de lo dicho, es con “Daniel” y “Crocodile rock” con los temas que logró otra vez un éxito masivo. “Daniel” es la típica balada de melodía muy bella al más puro estilo “Tiny dancer” o “Your song” mientras que “Crocodile rock” es un rock juguetón y pegadizo que llegó al nº1, es la típica canción que a los menos partidarios de John les puede repatear pero que  no dejaba de mostrar la pasmosa facilidad que nuestro protagonista tenía para crear hits en la primera mitad de los 70.


Antes de que acabara el año 1973 Elton John tuvo tiempo para sacar a la luz “Goodbye Yellow Brick Road”, lo que para la mayoría es su gran obra maestra, no sólo en cuanto a éxito comercial, otra vez nº1 a ambos lados del Atlántico, sino también a calidad musical. Estamos ante un álbum doble que toca todos los palos y convierte a Elton John en una superestrella mundial y abanderado del glam rock. El número de canciones five starts es asombroso, por un lado tenemos las típicas baladas de Elton, su gran especialidad y donde no encontraba quien se le acercara, ahí tenemos “Harmony”, “Sweet painted lady”, “The ballad of Danny Bailey” y sobre todo “Goodbye yellow brick road” que da nombre al álbum y la exitosa “Candle in the wind” dedicada a Marilyn Monroe, que tuvo una secuela muchos años más tarde cuando murió Lady Di, gran amiga de Elton John y que con la letra cambiada para la ocasió se convirtió en el single más vendido de la historia; tenemos medios tiempos como “Bennie and the Jets” y rock desenfrenado a cargo de “Saturday night`s alright (for fighting)”. Pero aparte de todo esto también tenemos y como apertura del álbum doble “Funeral for a friend/Love lies bleeding” una pieza maestra por sí sola y para mí su mejor composición en toda su discografía. Aquí las influencias del, por entonces tan en boga, rock progresivo son evidentes, la duración se alarga hasta los 11 minutos, conteniendo una primera parte instrumental que da paso a un rock desenfrenado. Una canción que podría haber firmado perfectamente Queen en su mejor época. Una delicia que demuestra que Sir Elton John sabía hacer muchas más cosas que sus fabulosas baladas. Un must para todos los oídos.


Suma y sigue, a mediados de 1974 el binomio John/Taupin da a luz “Caribou” que por tercera vez consecutiva logra coparse a lo más alto de las listas tanto en Reino Unido como en EEUU, aunque en esta ocasión podemos admitir que el nivel había bajado algo. El nivel general del disco no llegaba a la altura de otros como  “Elton John” o sobre todo “Goodbye Yellow Brick Road”, eso sí, junto a canciones un poco flojas encontramos otros temazos, algunos de ellos ya clásicos. El disco se abre con un agresivo y corajudo rock, “The bitch is back” y entre el resto de los 14 cortes del álbum nos encontramos la frenética “Pinball wizard”, incluida también en la mítica ópera rock “Tommy” de The Who, así como las excepcionales baladas, una vez más, “Ticking” y “Don´t let the sun go down on me”.


En plena apoteosis de éxito y creatividad y a mediados de 1975 llega a las tiendas otra de sus obras maestras, “Captain Fantastic And The Brown Dirt Cowboy”, otro disco conceptual, esta vez autobiográfico. Aparte de las magníficas canciones que contiene el álbum se caracteriza por el elegante pop rock del que hace gala y por la voz de Elton John, nunca había cantado tan bien y el trabajo en el estudio con las voces es asombroso. El largo se abre con un tema de mismo nombre, un fantástico medio tiempo que es seguido por una de las joyas del disco, la hermosa “Tower of Babel”, pero es que a esta le sigue otra temazo más, “Bitter fingers” que comienza en plan balada sentimental pero se convierte en un acelerado e inspiradísimo rock. El quinto corte del álbum es posiblemente la mejor canción del disco, aunque esto va por gustos, volvemos al John más típico, al de la desgarradora balada, en esta ocasión Elton hace referencia a la noche en que un antiguo compañero de banda le hizo ver que no debía seguir adelante con la farsa de matrimonio heterosexual en que iba a incurrir, la canción es “Someone saved my life tonight”, belleza máxima. Canciones como “Curtains”, “We all fall in love sometimes”, “Philadelphia freedom”, “Writing o “Better of dead” coronan a este disco en lo más alto junto con “Goodbye Yellow Brick”, incluso hay espacio para una versión del “Lucy in the sky with diamonds” de su amigo John Lennon.


Con un Elton John cada vez más fuera de sí y excéntrico, salía al escenario disfrazado de Mozart o Estatua de la Libertad, y sólo cinco meses después de la publicación de “Captain Fantastic…” llegamos al último disco de su época gloriosa, se trata de “Rock Of The Westies”. Con nueva banda detrás, el sonido se endurece en varios temas mientras que en otros se empieza a acercar a la música disco que en pocos años acapararía el panorama musical. Por supuesto que sigue habiendo lugar para sus tiernas baladas como “I feel like a bullet (In the gun of Robert Ford)”. Las canciones más destacadas es el medley inicial “Yell help/Wednesday night/Ugly”, la marchosa “Island girl” o el exitoso dueto junto a Kiki Dee “Don´t go breaking my heart” donde encontramos una vez más al John mas juguetón y pegadizo.


Con ese “Rock Of The Westies” se cierra esa etapa dorada en la carrera de este joven británico que se convirtió en el rey Midas de la música pop mundial con sus elegantes baladas y sus frenéticos rocks. Durante esos cinclo gloriosos años todo lo que tocaba se convertía en oro y dejaría el listón demasiado alto. Su carrera desde entonces pasó por distintos altibajos. Justo un año después de “Rock Of The Westies” aún encontramos un último coletazo de su etapa dorada en el doble “Blue Moves”, disco donde por ejemplo está “Sorry seems to be the hardest Word” y que llegó al nº3 tanto en UK como en USA. De cualquier manera se acababa el periodo de trabajo a ritmo aceleradísimo y de números 1 en sucesión. A partir de entonces el sueño se convirtió en pesadilla y la música bajó de nivel a la vez que el consumo de drogas y alcohol llegó a tales cotas que resulta milagroso que Elton siga vivo, no sólo por los desmedidos excesos en los que cayó sino porque incluso él trató de suicidarse. Su carrera desde entonces ha tenido momentos álgidos que no es ahora el momento de analizar y por suerte John logró recuperarse de sus adicciones. Nosotros nos quedamos con esos cinco años en los que tocó el cielo con las manos gracias a una excelente música que hoy en día aún es capaz de conmovernos.

Por Caarte. (Adjuntamos playlist de spotify Elton John Universe)