-“(What´s the story) Morning Glory?” Oasis (1995). Con un sonido más rockero y duro que el resto de bandas de su época, Oasis se había dado a conocer y saboreado las mieles del éxito con “Definitely maybe” (1994), un disco que se alzó al número 1 en las listas de ventas gracias a sencillos como “Live forever” o “Cigarettes & alcohol”. Y en 1995 sorprendieron al Reino Unido y resto del planeta con este disco lleno de clásicos.

Con este disco Oasis se convirtió en la banda más grande del mundo y recogió el testigo de bandas como The Rolling Stones o U2. El fenómeno Oasis provocado por este disco creció tanto que no lo supieron digerir y es ahí donde empezó su cuesta abajo.
Si “What`s the story…” es el segundo disco más vendido en la historia de U.K tras el “Sgt. Pepper…” de los Beatles es gracias a temas como “Roll with it” de ritmo trepidante, “Some might say” un medio tiempo muy Oasis, “Don´t look back in anger” tema que canta Noel y que fue directo al nº1 o “Wonderwall” sin lugar a dudas todo un himno generacional y con el que Estados Unidos quedó rendido a sus pies.

Para muchos este disco es la obra cumbre de todos esos años y todos esos grupos, de una delicadeza y equilibrio excepcional “Different class” se situaba como el disco perfecto, donde se reunían todas las tendencias del momento: rock, pop, disco, guitarras acústicas, ternura, pasión… eso sí, siempre un disco brillante sea cual sea la perspectiva desde la que se le observe.
Todos sus temas respiran plenitud y redondez, aunque sobre todos ellos destacan tres, tres canciones que describen a Pulp con exactitud, tres temas por los que pasaron a la historia de la música británica: “Common people” para muchos su mejor canción y su éxito mas abrumador, “Something changed” de una perfección absoluta, no hay palabras para describir la magia que transmite, y “Disco 2000” donde se rompen todos los moldes y el optimismo se dispara para ofrecer una canción maestra.
-“Urban hymns” The Verve (1997): La banda con Richard Ashcroft como líder era una banda de las más reconocidas en el panorama musical británico gracias a “A storm in heaven” (1993) y sobretodo a su excelente “A Northern soul” (1995), las buenas canciones se mezclaban con sus problemas con las drogas y la problemática relación del líder y el guitarra Nick Mccabe. El movimiento Brit Pop en esencia estaba ya terminando, la frescura inicial iba dejando paso a una megalomanía excesiva donde no se podían reconocer las referencias originales, y en esas estábamos cuando aparecía este “Urban hymns” que catapultó a The Verve a un éxito fuera de sus fronteras.

Por Caarte.
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